ANTONIO ARRIBAS PRESENTA A LOS FELIGRESES DE VARIAS PARROQUIAS DE CASTRO UN DOCUMENTO CON LA SITUACIÓN ECONÓMICA DE CADA UNA DE ELLAS

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31 ENERO 2017 /

Unos de los párrocos de las juntas vecinales, Antonio Arribas, ha presentado a los feligreses un documento (en la imagen) en el que se detalla la situación económica de cada una de las parroquias durante el año 2016, hasta el 31 de diciembre, es decir, todo el ejercicio económico y la evolución de las cuentas. Se trata, en concreto, de Montealegre, Ontón, Sámano , Allendelagua, Islares, Cerdigo y Otañes.

Como el propio Arribas ha detallado en Castro Punto Radio, “es habitual que esto se haga en términos del Obispado pero, a nivel de Parroquia, el rendir cuentas depende del párroco que esté en cada momento”. En este caso, el pasado fin de semana, tras las misas, se entregó este documento que Arribas quiere que se el paso previo a la creación de un Consejo Económico, “que deberíamos tener todos”, para que “la toma de decisiones venga tras haber consultado a la gente de la parroquia”. Su intención es que este organismo esté en marcha en el primer trimestre del año, para lo que deberá comenzar a hacer una selección de miembros “entre aquellas personas que puedan tener cierto criterio a la hora de tomar decisiones”.

Por lo demás, Arribas ha explicado de forma detallada algunos de los puntos que recoge ese documento, que rinde cuentas y desglosa, en apartados, asuntos como los diferentes saldos, los gastos, las contribuciones, las colectas o los aranceles.

Sobre el saldo asignado por el Obispado, en algunos casos en negativo, se debe a que, “si hay deudas de facturas en las parroquias, éstas se pasan al Obispado que las paga, pero ese dinero pasa al salgo negativo”. Lo mismo sucede en caso contrario. Es decir, “si ha habido alguna venta de patrimonio, lo cobra el Obispado y ese dinero queda en sus cuentas, pero para que se haga uso de ello cuando la parroquia lo necesite para, por ejemplo, realizar algún tipo de obra”. Todas las parroquias implicadas tienen el saldo negativo con el Obispado, salvo Sámano que cuenta con 402 euros en positivo.

La de Ontón, con 1.838 euros, es la que acumula la mayor deuda con el Obispado. Como ha explicado Arribas, “debe tratarse, en todos los casos, del acumulado del pago de aranceles o del Fondo de Sustentación del Clero, que son pagos que hacen las parroquias”. En concreto, “los aranceles, son una especie de precio por las celebraciones, No es que las misas tengan un coste, pero esto es a modo de colaborar y, desde la provincia eclesiástica, se marcan una serie de aranceles y de ofrendas. La misa 10 euros, un bautismo 25, pero son precios que, si hay gente que no puede, no lo paga o abona lo que puede”. En cualquier caso, “sí se marca una especia de valor promedio para que la gente sepa, más o menos, cómo ayudar a la iglesia”.

En cuanto al Fondo de Sustentación, “es una especie de baremo que se hace a partir de la población de las parroquias. Una aportación que se realiza a la Diócesis para poder contribuir, con una parte, al salario que tienen los sacerdotes”.
Hay parroquias que tienen un saldo negativo hacia el Obispado y, después, positivo en cuenta. Esto lo explica Arribas comparándolo con un padre y un hijo: “Cuando te debe dinero un hijo, no le cobras interés”. Aún así, “es verdad que estas deudas hay que ir solventándolas”.

Las aportaciones al Fondo Común, que hacen todas excepto Sámano, figuran en saldos negativos. Se trata de las aportaciones que deben hacer para contribuir al mantenimiento de los gastos de los locales parroquiales, que están en Sámano y que obligan a hacer desembolsos para luz, agua o para pagar la fotocopiadora, “que es desmesurada y suponen 80 euros al mes”.

La parroquia de Sámano es la única que tiene un apartado de gastos desconocidos (628 euros). “El modo de funcionar anterior, era el pago con cheques y en algunos pone el concepto pero en otro no. Cuando no sé qué es, lo pongo como gastos desconocidos pero, no quiere decir que sea nada raro”.

Para terminar, en el documento entregado a los feligreses se recoge el total del dinero de que dispone cada parroquia, con las deudas satisfechas. La cantidad más abultada es la de Otañes, pero, al mismo tiempo, “es la que tiene una iglesia con más necesidades de reparación”. De hecho, ”vamos a intentar vender la casa parroquial, deshabitada desde 1995 y en estado de casi ruina, para conseguir fondos y rehabilitar dicha iglesia”. Se trata de un templo que, en importancia monumental, es el segunda de Castro Urdiales tras Santa María”.

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