CASTRO VERDE NIEGA LA “PERSECUCIÓN PROFESIONAL” DENUNCIADA POR EL ALCALDE DE LUSA Y DA SU VERSIÓN DE LO OCURRIDO EN SU LOCAL DE HOSTELERÍA

14 JULIO 2018 /

A raíz de las declaraciones en Castro Punto Radio del alcalde pedáneo de Lusa, Santiago Cortés, en las que acusaba CastroVerde de “persecución profesional”, relativa a su negocio de hostelería en el centro de Castro, el equipo de Gobierno ha emitido un comunicado ofreciendo su versión.

Recordemos que Cortés aseguraba “hay una orden política del concejal Eduardo Amor para hacer todo lo posible por cerrar el establecimiento de hostelería que regento (Restaurante Ardigales). Argumentan que he cambiado la actividad y que no es un restaurante, cuando lo es desde hace 24 años. El tema es que el anterior propietario no trabajaba la barra y yo sí, porque cada uno trabaja su negocio como le da la gana”. Llegaba a decir que “hay un control extra y han mandado a la Policía Local a observar si doy comidas, tengo menús o sólo trabajo la barra”.

CastroVerde lo niega, relatando así los hechos: “Ante la llamada de un vecino de la zona, denunciando la apertura sin licencia de un nuevo bar en un restaurante de la calle Ardigales, desde el Departamento de Urbanismo se dio la orden, como no podría ser de otra manera, de ir a comprobarlo.

El técnico que hizo la inspección comprobó que efectivamente se habían hecho unas obras que superaban la solicitud de rehabilitación que había realizado el propietario del restaurante meses antes, habiendo ampliado la barra preexistente, dando consumición para el público en ella. Determinando que, además de no contar con licencia, por la situación a menos de 25 metros de otros bares no es posible obtenerla para esa actividad concreta.

Conviene aclarar que para desarrollar la actividad de bar, como cualquier persona se imagina, es necesario tramitar la correspondiente licencia, que conlleva una tramitación ambiental en la Consejería de Medio Ambiente, sin la que no es posible abrir un bar, aunque se tenga licencia para otra actividad en el local.

A raíz del trabajo técnico se dio la correspondiente audiencia al propietario del establecimiento para que alegara, y es cuando se puso de manifiesto que el que desarrollaba la actividad es quien ahora denuncia persecución política.

La actuación del Ayuntamiento se ha ceñido al procedimiento que se sigue con cualquier local que hubiera cometido una infracción similar y de momento se ha conseguido que se paralice la actividad de bar sin licencia comenzada recientemente y que ahora el empresario alega que nunca desarrolló.

En la actualidad hay varios expedientes abiertos por actividades irregulares y éste es uno de ellos. Ni en éste ni en los demás casos hay persecución política, sino dejar de mirar para otro lado, que es lo que ha sucedido en el pasado”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *