LA CONSEJERÍA DE SANIDAD “PONE TRABAS PARA DERIVAR PACIENTES DESDE ATENCIÓN PRIMARIA HASTA HOSPITALES”, SEGÚN EL SINDICATO MÉDICO DE CANTABRIA

4 OCTUBRE 2017 /

Listas de espera interminables para acudir a las especialidades sanitarias de los hospitales, jubilaciones a la vista y complicaciones para cubrir esas plazas, médicos de familia haciendo las veces de pediatras, cambios constantes de médico y cupos de pacientes por encima de lo que los profesionales entienden recomendable son algunos de los problemas que tiene que afrontar en los próximos meses la Sanidad cántabra y que afectan, especialmente, a centros de atención primaria como los de Castro.

Al respecto de todos estos asuntos hemos hablado en Castro Punto Radio con un miembro del Sindicato Médico de Cantabria, Óscar Pascual. Bajo su punto de vista, todos estos problemas tienen un origen común, y son los “años que llevamos con disminución progresiva en la inversión sanitaria y, sobre todo, en personal”.

Como ha explicado, “en el Hospital de Laredo, en concreto, hay muchas especialidades que actualmente son deficitarias. Es uno de los centros pequeños que, normalmente, tienen poca gratificación en determinadas especialidades porque no se asumen todo tipo de patologías y los especialista de hospital suelen preferir los centro principales”. Una situación que se podría arreglar “con ciertos incentivos, bien económicos o curriculares, para incentivar que la gente vaya a esos centros”.

En Castro “sucede un poco eso”. Se trata de una localidad “de la periferia de Cantabria, con una plantilla itinerante, que está con unos equipos eventuales y con cada concurso de traslados u oposición la gente se mueve”.

Sobre las largas listas de espera, Pascual ha lamentado que “es algo a lo que nos hemos ido habituando y hemos llegado a unos puntos totalmente inadmisibles”. Algo que no sólo opinan los pacientes sino “también el personal sanitario”. Y es que, “los médicos somos los primeros interesados porque la masificación de las agendas las sufrimos también nosotros todos los días”. Una afirmación que “traslado para que todos seamos conscientes de que nosotros, del mismo modo que los pacientes, somos víctimas de esta situación día a día”.

Pascual ha sido claro a la hora de asegurar que “las agendas no nos permiten trabajar con garantías y se nos amontonan los pacientes por falta de personal”. Una situación que “se intenta camuflar de muchas maneras. Desde hace años a Atención Primara nos llegan protocolos, para nada negociados con nosotros, de cómo realizar las derivaciones a los hospitales, cada vez con criterios más estrictos que lo único que tratan es de poner trabas a la hora de las derivaciones”.

También ha aclarado que “nosotros no queremos dinero, sino trabajar en condiciones, y si para ello es necesario que algún compañero haga el esfuerzo de trabajar por las tardes para sacar listas adelante, eso sólo se puede conseguir invirtiendo más dinero en sanidad”.

Ha lamentado que “nosotros mismos hemos aceptado que se nos impongan agendas fuera de lo que la garantía asistencial debiera permitir y nos hemos dado cuenta de que lo único que estamos haciendo es colaborar en convertir la buena sanidad que teníamos en una mediocre”. En este sentido, “los profesionales sí deberíamos liderar esta protesta”.

Para Pascual, la solución a este problema es difícil, partiendo de la base de que “en las reuniones que hemos mantenido con la Administración en los dos últimos años, que recuerde no hemos conseguido ningún acuerdo por escrito”.

En lo que respecta a las especialidades de Familia y Pediatría, ha reconocido que “hay crisis”. Algo que se está sufriendo en Castro Urdiales donde, por ejemplo, “de los seis cupos de Pediatría que hay, dos se están cubriendo con médicos de familia”. La situación puede empeorar en estas especialidades, teniendo en cuenta que la plantilla de profesionales en nuestro municipio es de las más jóvenes, con lo que se prevé una gran movilidad a otros centros de la región en los que hay programadas varias jubilaciones en los próximos meses. Con todo, los castreños podrían volver a sufrir cambios de médico, que se llegan a producir varias veces al año.

“Paradójicamente nosotros formamos en Cantabria a estos profesionales y ninguno se ha quedado en los últimos cinco años en la región, en la mayoría de los casos, por las condiciones laborales al estar sometidos a contratos muy inestables”. Por eso, “son necesarias oposiciones regladas de forma periódica y no cada ocho años y, al mismo tiempo, tratar de incentivar los sitios más alejados. Castro une dos cosas: es una localidad de la periferia, pero con una carga de trabajo muy importante”.

Para terminar, Pascual se ha referido a la ampliación que se ha proyectado para convertir el Centro de Salud Cotolino es un centro de especialidades, algo que requerirá de personal. “No se puede crear más cartera de servicios con los mismos profesionales o menos. Y hay otro objetivo, que es el de filtrar de alguna manera el paso al hospital, y eso no debería ser así”.

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