EL ALCALDE DE OTAÑES CREE QUE FUE “VÍCTIMA DE UNA SITUACIÓN PREPARADA”, EN ALUSIÓN AL JUICIO DE LESIONES QUE TIENE CON SU ANTECESOR

Santi Berriolopez en PR 3-dic

3 OCTUBRE 2016 /

El presidente de la Junta Vecinal de Otañes, Santiago Berriolópez, ha dejado claro en Castro Punto Radio que “en todos mis años de vida, nunca he agredido a nadie”. Son declaraciones efectuadas después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria haya fijado para el viernes a las 11:30 horas el juicio entre los dos últimos presidentes de esta junta, por un presunto delito de lesiones.

Los hechos tuvieron lugar en el teleclub de la localidad el 31 de agosto de 2011, cuando, según nota del TSJC, el exalcalde pedáneo, Francisco González, pidió explicaciones al presidente de la Junta Vecinal, Santiago Berriolópez, sobre su actuación.

González “agarró por el brazo y empujó fuertemente al alcalde pedáneo, a lo que el representante de la junta respondió golpeándole en la cara por dos veces”. El fiscal considera los hechos un delito de lesiones atribuido a Berriolópez y una falta de lesiones, cometida por el expresidente. Por eso, pide una pena de un año y nueve meses para el primero y multa de 720 euros para el segundo. Además, el presidente de la Junta Vecinal deberá indemnizar, si la petición fiscal prospera, con 9.200 euros al exalcalde pedáneo, que permaneció dos días en el hospital y cerca de cuatro meses de baja.

Con este telón de fondo, Berrilópez ha recordado como nada más llegar a la junta, citó a todas las familias del pueblo, una por una, para mostrarles documentación y facturas sobre la gestión realizada por la junta saliente. Papeles en los que, entre otras cosas, figuraban “comidas y jamones”, gastándose el dinero “como les daba la gana. Sólo faltaba que hubieran escriturado la junta a su nombre”, ha señalado Berriolópez, añadiendo que “la anterior junta está condenada a 8 años y medios de inhabilitación por una mala gestión”, a lo que se suma el trámite que el actual pedáneo ha emprendido para pedir responsabilidad civil.

Según la versión de Berriolópez, aquel 31 de agosto de 2011 “yo estaba tomando un café con un amigo en el Teleclub “y Francisco González “se presentó de malas maneras a un establecimiento público al que no iba nunca. Fue a buscarme a mí. Le invité varias veces a ir a la junta porque aquel no era el sitio”.

Cree el alcalde de Otañes que a su antecesor “no le gustó que enseñara a los vecinos su gestión” y “vino a provocarme” pero “en ningún momento, que yo recuerde, agredí a nadie”. Sí, “hubo unos empujones. El primero fue para repelerle del primer agarrón que me dio, y el segundo fue para quitarle porque venía a darme con un vaso y hay testigos”. Asegura Berriolópez que el primer parte de lesiones que presentó González “era leve, otra cosa es que lo engordara después como les dio la gana”.

Es consciente de que el expedáneo estuvo dos días en el hospital pero “dos meses después de que ocurriera esto”. Y es que, “´él tenía un problema de antaño de cervicales y aprovechó para meterlo como si fuera ocasionado por la discusión”. Es más, según Berriolópez, “hay facturas de un dentista, antes del 31 de agosto de 2011, y también pretende que se las pague yo”.

Berriolópez está seguro de que “aprovecharon una situación que estaba planificada y preparada. Se me hace muy extraño que en un minuto se prestara la hija allí con una cámara a hacer fotos”. Por tanto, “no me cabe duda de que fui víctima de una provocación premeditada”. Ahora espera que el juicio salga bien “y poder demostrar todo esto”.

Recogeremos la opinión de la otra parte.

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