FRANCISCO BAUTISTA, DE CONSUMIDORES, EXPLICA LO QUE SUPONE ACEPTAR LAS POLÍTICAS DE PRIVACIDAD DE LA EMPRESAS

28 MAYO 2018 /

El pasado viernes comenzó a operar la nueva Ley de Protección de Datos europea, una normativa que pretende establecer un mayor control a la hora de que las empresas dispongan de datos personales de los ciudadanos.

En este proceso, innumerables están siendo las notificaciones, correos electrónicos, SMS que los usuarios están recibiendo de un sinfín de compañías en los que se solicita que se acepte la nueva política de privacidad o las denominadas ‘cookies’.

La razón de ese aluvión de notificaciones es que la nueva normativa establece que las empresas deben contar con el permiso expreso para disponer y utilizar datos de la persona en cuestión. Hasta ahora valía con el permiso tácito, es decir, la presunción de que el usuario aceptaba lo que no rechazaba.

Las compañías no sólo están obligadas al consentimiento expreso, sino que deben especificar el uso y el tiempo concreto que tienen pensado disponer de estos datos.

Al respecto de este asunto hemos hablado en Castro Punto Radio con Francisco Bautista, de la Unión de Consumidores de Cantabria. Como ha detallado, “esta nueva Ley supone darnos cuenta de lo que está pasando con nuestros datos, que valen dinero. Eso que hacemos con nuestros terminales o con internet, por ejemplo, cuando buscamos algo y nos dan la ubicación de un servicio gratis, es a cambio de algo y son datos con los que se comercia y probablemente se seguirá haciendo pese a este nuevo reglamento”.

Ha explicado que “nuestro datos van a máquinas que piensan, se nos ofrecen servicios adaptados a nuestras necesidades, según dicen ellos, o se nos discrimina y dirige a sitios web según nuestras búsquedas. Todo eso se traduce en dinero para otras personas, a las que ni siquiera ponemos cara, pero que son los que manejan los hilos del mundo”.

El nuevo reglamento “intenta dar más derechos al usuario e incrementa las posibilidades de disposición sobre sus propios datos, de manera que no puedan ser cedidos a terceros sin que nos enteremos y sin tener un consentimiento expreso de que eso ocurra”. Esto significa que “todas las empresas que trabajan con nuestros datos, desde que has hecho una reserva en un hotel o te has dado de alta en un servicio tipo Facebook por ejemplo, te están haciendo una serie de manifestación para adecuarse al contenido de Ley, pidiéndote una serie de consentimientos, pidiéndote que te leas una serie de compromisos respecto al tratamiento de datos e informándote de los derechos que te da el reglamento nuevo”. Unos documentos que el usuario debería leer antes de aceptar, lo que es complicado teniendo en cuenta el volumen de escritos que se deberían leer.

Bautista considera que “será necesario dejar que está nueva normativa actúe y volver a hablar de esto dentro de dos o tres años”. Él ha reconocido que es “escéptico” porque “habiendo tanta pasta de por medio, tantos intereses como hay y siendo tan necesario para quien quiera acceder a un servicio darle a aceptar sucesivamente, es posible que al final acabemos teniendo lo mismo”.

Aceptando esas políticas de privacidad y esas ‘cookies’ “estamos aceptando que se usen nuestros datos, que se cedan a terceros, el fin con el que se ceden. De todo eso te tienen que informar cuando hagas un contrato, una reserva de hotel, compres un libro o lo que sea. Te tienen que decir qué datos tuyos van a constar en ese fichero, si se van a ceder a terceros, cuándo, durante cuánto tiempo. Eso conlleva leerte un montón de cosas que habrá que ver si leemos o no. Sustraernos a esto es muy difícil, es no usar”.

El usuario tiene derecho a dar marcha atrás en ese consentimiento si en un determinado momento así lo decide. “En teoría no debería ser un proceso largo o difícil, pero habrá que ir viendo cómo se desarrolla esta Ley”.

Una normativa que también es un problema para muchas empresas, incluso las más pequeñas, “que tienen que adaptarse a ella y, en algunos casos, van a tener que contratar a una serie de personas que periódicamente se encargarán del control de esas cosas”.

La Agencia de Protección de Datos “pone en marcha una aplicación en la que dice que, de manera sencilla, las empresas tendrán detallados todos los pasos para desarrollar su actividad sin necesidad de gastarse dinero. Habrá que ver, del mismo modo, cómo funciona”.

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