MENÉNDEZ PELAYO Y LEONARDO RUCABADO NO SERÁN DE DIRECCIÓN ÚNICA. LOS CAMBIOS SE LIMITAN A ESTA ÚLTIMA: CARRIL-BICI, MENOS APARCAMIENTOS Y LIMITADA A 30 KMS/HORA

Pintado-cambio plazas aparcamiento L Rucabado (4)

24 NOVIEMBRE 2016 /

El equipo de Gobierno ya tiene claro en qué va a gastar los 42.673 euros por los que se ha adjudicado a la empresa Arposa 60 el proyecto de reordenación del tráfico en la calle Leonardo Rucabado y el Paseo Menéndez Pelayo.

Como se informa desde el departamento de Comunicación, las actuaciones se van a centrar en la primera de las calles “para poder dar un desahogo a la escasez de espacio que actualmente sufren tanto conductores como bicicletas y peatones”. El objetivo, es “mejorar la movilidad” en una de las principales arterias de la ciudad, descartando definitivamente los sentidos únicos de circulación “por tratarse de decisiones con importantes repercusiones y condicionantes, que habría que valorar junto a otras acciones como el acondicionamiento del túnel de Ocharan”. Está previsto que las obras empiecen la próxima semana.

Tras valorar lo positivo que el proyecto podría aportar a una zona necesitada de una ordenación, “ya que Leonardo Rucabado es una calle que ni siquiera tiene los carriles pintados”, el Ayuntamiento decidió estudiar las mejoras posibles, consultando para ello con los técnicos municipales, que han puesto sobre la mesa varias opciones para actuar. Todas ellas, según el equipo de Gobierno, “implican una reducción de plazas de aparcamiento, ya que Leonardo Rucabado está ahora mismo saturada por absorber más plazas que los estándares recomendados por motivos de seguridad y fluidez del tráfico”. Valorando todo esto, se ha optado por el rediseño de la calle de forma que “se pueda favorecer, además, la seguridad de los ciclistas y de los peatones”.

Así, la sección de la calle quedará configurada por las aceras existentes (con algunos modificados en ciertas zonas), aparcamientos en línea a ambos lados, dos carriles para vehículos y un carril doble para bicicletas. Esta configuración favorecerá la fluidez del tráfico”, sin dejar por ello de “pacificarlo” al pasar a ser zona a 30 kilómetros por hora: “por una parte, los coches no se verán obligados a adelantar a las bicis, que circularán por su propio carril, y por otra el pintado de los carriles disuadirá de hacer dobles filas”.

Todo ello se aplicará desde Leonardo Rucabado en su cruce con Bajada del Chorrillo y hasta antes del túnel de Ocharan. En el resto de la calle, el uso de los carriles será compartido para coches y bicicletas.

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