EL VOLUMEN DE LAS SIRENAS DE LAS AMBULANCIAS DEL 061 AUMENTA MUCHO TRAS COLOCARSE LA PARTE SUPERIOR DEL VEHÍCULO

2 AGOSTO 2018 /

La del pasado martes 31 de julio fue una mañana de alarma ciudadana, motivada por las numerosas ambulancias del 061 que circularon por el casco urbano con las sirenas acústicas activadas. Los vecinos salían a sus ventanas o se quedaban parados en la calle comentando entre ellos la posibilidad de que un suceso grave estuviera ocurriendo en algún punto del municipio, teniendo en cuenta el ir y venir de ambulancias con la sirena activada.

Se da la circunstancia, además, de que la sirena de estas ambulancias estaba antes colocada en la parte delantera del vehículo y ahora lo está en la zona superior, lo que aporta aún más capacidad sonora. Una medida que “no sé si es obligada, pero sí recomendada”, como ha señalado en Castro Punto Radio la subdirectora del 061 y del SUAP y coordinadora del Transporte Sanitario en el Servicio Cántabro de Salud, Adelia Gallastegui. Ha aprovechado también para enviar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, asegurando que “el martes no pasó nada grave”.

Ha añadido que “fue una mañana típica de agosto, pero no excepcionalmente mala, en la que tuvimos varias demandas de prioridad A y B”. En concreto, hubo cuatro de A, que tienen que ver con casos de urgencia en los que “deben ir activadas las luces y las sirenas, que son las que indican que el vehículo debe salir inmediatamente y no puede haber demora”. En este sentido, aunque la calle por la que circule la ambulancia esté en ese momento libre de coches y peatones, “se deben usan sirenas”. Además, “nosotros contabilizamos la demanda completa y dentro de cada una puede haber varias activaciones”.

Por ejemplo, “se puede producir un caso de urgencia en la vía pública o en un domicilio. El recurso se activa y en el traslado desde la base hasta el lugar de la urgencia, las sirenas van encendidas. Puede ocurrir que ese paciente necesite un traslado a un centro de salud y las sirenas se activan de nuevo. Si del centro de salud hay que llevarlo a un hospital, los ciudadanos volverán a escuchar las sirenas”.

Las señales luminosas y acústicas “nos permiten la rapidez de actuación y están dirigida a peatones y otros vehículos para que dejen paso en situación de urgencia”.

Ha insistido en que “la ciudadana debe estar tranquila porque esas señales son para asegurarnos de que los pacientes lleguen en el menor tiempo posible al centro sanitario. No quiere decir que esté pasando algo malo sino, al revés, que hay una personas que está siendo atendida en tiempo y forma”.

También ha recordado a peatones y conductores que, “cuando oigan una sirena, faciliten el paso porque es necesario”.

Las demandas de prioridad B son las que “no exigen esa respuesta inmediata y, por tanto, las ambulancias no activan las sirenas”.

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