Laura Pando, responsable del grupo Scout Cerredo en Mioño, recordaba en Castro Punto Radio que en otras ocasiones los vándalos han arrancado “los azulejos de la pared para lanzarlos a la cristalera. Aún estamos esperando a que venga el seguro a arreglarlo”. En esta ocasión, como ya informó este medio, el local ha sido vandalizado con excrementos de perro que han sido esparcidos por la cristalera.
“El edificio es de la Junta Vecinal”, explicaba María Ángeles Toledo, también responsable del grupo. “Nosotros lo mantenemos y le damos vida al barrio y a todo el pueblo de Mioño, donde hay más de 100 niños”. El local se encuentra frente al Barrio de San Román que se ubica en lo alto del pueblo, y Laura Pando lamenta que no se haya podido identificar a los vándalos: “El alcalde ha pasado a preguntar, pero nadie ha visto nada”. “En el pueblo notamos que nos miran de lejos”, añadía en este punto María Ángeles, “la gente se asoma a las ventanas, pero nadie se acerca a decirnos nada”.
En cuanto a las pérdidas materiales, denuncian el robo de tiendas de campaña, herramientas y una desbrozadora en incidentes anteriores. “Tuvimos que poner cámaras después de que nos robaran; les facilitaremos las imágenes a las autoridades”, aseguraba Laura Pando.
Desde sus redes sociales, las encargadas de Scout Cerredo se han abierto al diálogo como forma pacífica para la resolución del problema que pudiera haber con aquella persona (o personas) que han vandalizado su sede. A este respecto Laura Pando decía que “no queremos fomentar violencia ni más guerra. Si alguien tiene algún problema que venga y nos lo explique. Nosotros educamos con el ejemplo”. Finalmente María Ángeles añadía que “los scout tenemos el principio de acercarnos y dialogar. Todo tiene solución”.



