Javi López Orruela, miembro de SEO BirdLife, ha ofrecido información sobre la proliferación desmedida de alga asiática (rugulopteryx okamurae) especialmente en la playa de Brazomar, lo que causa molestias a los bañistas y malos olores en el entorno. Cabe mencionar que los Servicios de Limpieza de Playas de Castro, en su turno de las seis de la mañana, se llevan estas algas, pero solo pueden recogerlas de forma eficiente cuando coincide bajamar a esta hora.
López Orruela ha explicado que “es una especie nueva, muy bien instalada en la costa de Ajo, en la que tapiza fondos marinos y acantilados submarinos en profusión. Ya se había detectado en Cádiz en 2015. Su origen es Pacífico occidental y es una especie invasora que genera perjuicios en los hábitats y también a nosotros, que somos parte de él”.
El miembro de SEO BirdLife ha añadido que “ha llegado al Cantábrico primero a Bilbao y al puerto de Santiago de Compostela, asistida por mercantes o pesqueros. Tiene una grandísima capacidad de propagación y va colonizando y eclipsando a las demás especies”.
Javi López ha destacado que “tiene unos compuestos químicos que generan cierto olor cuando se descomponen en las playas. Son olores ácidos y nauseabundos. También influye en la fauna, en los invertebrados del lecho marino, que se ven afectados por la acidificación del medio”. En este punto, ha añadido que “implica una alteración del hábitat y competencia con las especies nativas, y en las zonas de depósito genera acidificación y muerte de flora y fauna debajo de su sustrato. Hay que quitarla lo antes posible”, ha remarcado, “así lo marca el protocolo del Ministerio”.
El miembro de SEO BirdLife ha subrayado que llega a nuestras costas debido a “los vientos fuertes del oeste, las amplitudes de marea con la luna llena y el oleaje. Es un alga frágil, no es robusta como la caloca (Gelidium corneum), y se desbroza de los fondos con mayor facilidad, de modo que el viento de componente noroeste nos la ha ido aproximando a la costa y a las playas con mayor sedimentación, como Brazomar”.
López Orruela ha matizado que “la caloca llegará con las mares fuertes del equinoccio de otoño y en cantidades más discretas, y se usa para recursos medicinales: de ella se saca la antigua mercromina; pero a esta no se le ha encontrado ninguna utilidad, tiene componentes tan ácidos que la vuelven inútil”.
En cuanto a las competencias para retirar la especie invasora, Javi López ha señalado que “Demarcación de Costas podría contratar a otra entidad para que inmediatamente los operarios actúen en tiempo y forma y adecentar la zona”.
“En el puerto de Castro, en la Dársena, también parece que está instalada y hay grandes profusiones de esta alga; ya no es que nos llegue solo por desbroces”. Tras lo cual ha insistido en que “lo importante es retirarla de los arenales cuanto antes. Y luego habrá que actuar conforme a los protocolos en zonas donde está instalada, como en la Dársena. Pero también habrá zonas de difícil acceso donde será compleja su retirada”.
López Orruela ha concluido que “hace un par de días ha sido luna llena y estamos en la mayor amplitud de mareas. Cada día la marea llegará más abajo y lo depositado ahí se va a quedar como no lo quite nadie, y afectará al hábitat del arenal y a los usuarios de la playa. Esperemos que haya coordinación inmediata entre administraciones”.


