La alcaldesa de Castro Urdiales, Susana Herrán, ha anunciado el impulso de una “actuación estratégica” de restauración ambiental en el entorno de La Tejera, destacando que “seguimos avanzando en un modelo de ciudad que protege su entorno natural al mismo tiempo que genera nuevas oportunidades vinculadas a un turismo sostenible y de calidad”. En este sentido, ha subrayado que “la recuperación de espacios degradados es una prioridad, porque supone mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos y reforzar la identidad de Castro como destino comprometido con su patrimonio natural y cultural”.
Herrán ha explicado que esta intervención se enmarca en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino financiado con fondos europeos NextGenerationUE, y ha remarcado que “estos recursos nos permiten actuar sobre zonas que llevan años deteriorándose, transformándolas en espacios útiles, accesibles y respetuosos con el medio ambiente”. Asimismo, ha señalado que “no se trata de recuperar un espacio, sino de hacerlo con una visión de futuro, integrando sostenibilidad, educación ambiental y uso público ordenado”.
La parcela objeto de actuación se localiza en una zona periurbana al sur del núcleo urbano castreño, entre la autopista A-8 y el arroyo Sámano. Se trata de un enclave con notable interés histórico y territorial, al coincidir con el tramo del antiguo ferrocarril minero Castro-Alén, elemento representativo del pasado industrial del municipio y con potencial para su puesta en valor como recurso cultural y ambiental.
Destaca especialmente la presencia de especies exóticas invasoras, como el plumero (cortaderia selloana), que ocupa aproximadamente un 30% de la superficie, así como una masa dominante de eucalipto, procedente de antiguas plantaciones en desuso. Estas especies han provocado una pérdida significativa de biodiversidad, la degradación del suelo y una simplificación del paisaje, dificultando la regeneración natural de la vegetación autóctona.
Desde el punto de vista ambiental, la parcela presenta una notable heterogeneidad, con pendientes que oscilan entre el 5% y el 45%, zonas húmedas con presencia de comunidades higrófilas y suelos en procesos de compactación. Así mismo, se identifican restos del trazado ferroviario en forma de trincheras y superficies que aportan singularidad al espacio y generan microhabitats diferenciados.
Ante esta situación, el objeto principal del proyecto es su restauración ecológica integral mediante la eliminación de especies invasoras, la retirada progresiva de eucalipto y la posterior revegetación con especies autóctonas adaptadas a las condiciones del entorno. Esta actuación permitirá recuperar la funcionalidad ecológica del espacio, mejorar la conectividad entre hábitats y aumentar la resiliencia del ecosistema frente a futuras perturbaciones.
Además, el proyecto contempla la generación de sinergias entre la conservación ambiental y el desarrollo sostenible, favoreciendo la creación de nuevos usos compatibles, como itinerarios interpretativos o espacios de recreo vinculado a la memoria histórica del antiguo ferrocarril minero. De este modo, la recuperación de este enclave contribuirá no solo a la mejora ambiental, sino también a la valorización del territorio y al fortalecimiento del tejido socioeconómico local.
“Estamos hablando de una actuación que combina criterios técnicos y ambientales con clara vocación social”, ha añadido la alcaldesa, quien ha incidido en que “este proyecto permitirá reconectar a la ciudadanía con su entorno natural, generando espacios que podrán ser disfrutados desde el respeto y el conocimiento de nuestro patrimonio”. Además, ha puesto en valor el componente histórico del ámbito, señalando que “la recuperación del trazado del antiguo ferrocarril minero Castro-Alén supone también rescatar una parte importante de nuestra memoria colectiva”.
Además, la alcaldesa ha querido destacar que esta actuación constituye un proyecto de mayor alcance para el municipio, señalando que “estamos sentando las bases de lo que será el futuro Arboreto de Castro Urdiales, concebido como un espacio de referencia ambiental, educativo y social. Un entorno en el que se integrarán itinerarios interpretativos, señalética divulgativa y zonas de estancia, orientada a la conservación y puesta en valor de las especies autóctonas, la educación ambiental y el fenómeno de la biodiversidad”.
En definitiva, esta intervención se configura “como una actuación estratégica que combina la restauración ecológica, la recuperación de espacios degradados y el impulso de un modelo turístico sostenible, en consonancia con los objetivos del Plan de Sostenibilidad Turística”.
“Con este proyecto damos un paso más en la transformación de Castro Urdiales”, concluye la alcaldesa, quien ha insistido en que “seguiremos trabajando para recuperar espacios, proteger nuestro entorno y consolidar un modelo de desarrollo que piense en el presente, pero también en las generaciones futuras”.


