La estación automática de control del río Cabrera de Mioño, de cuya puesta en marcha informamos en esta emisora hace unas semanas, así como la ya instalada en el río Sámano, “forman parte de la red del Cantábrico”, tal y como explicaba el Comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC), Alejandro Barriuso en Castro Punto Radio. “Las cuencas cantábricas llevan años en expansión. La de Mioño va a ser la número 160. Todos estos datos se refrescan cada cinco minutos y se informa cuando se rebasa cada uno de los umbrales amarillo, naranja y rojo, para enviar un aviso automático a las autoridades de Protección Civil”.
Sobre la posibilidad de incorporar estaciones automáticas de control en otros ríos como el Brazomar, que tiene riesgo de crecidas e inundaciones recurrentes, el comisario de la CHC advierte de que se trata de “ríos con un recorrido muy corto, de cuencas muy pequeñas, donde la capacidad de anticipación y de prever qué caudales van a pasar por cada punto es limitada. Pueden entrar en un valle o en otro, incluso con dificultades para los modelos meteorológicos, y los tiempos de reacción son bastante limitados”. Añadía que las zonas donde se puedan evitar riesgos deben ser prioritarias, pero “por muchos sensores o información que podamos tener, hay fenómenos que siempre van a existir y tenemos que tratar de estar adaptados a ellos”.
En cuanto a los cauces de los ríos, Barriuso ha explicado que “su estado puede tener algún efecto local en zonas donde existan materiales que cierren el río como troncos de árboles caídos o madera seca. Si en determinado punto llega a un puente, puede generar que la lámina de agua suba, pero ese mantenimiento, que es una tarea compartida entre los municipios y la Confederación, tiene unos efectos muy limitados, para bien o para mal, a la hora de hablar de inundaciones de consideración”.
A propósito de las competencias de la limpieza de estos cauces, Barriuso ha señalado que depende de si el tramo de cauce es urbano o está fuera de ese ámbito: “Si se trata de un tramo urbano, entonces es el ayuntamiento el que tiene que llevar a cabo esas actuaciones de mantenimiento con autorizaciones del organismo de cuenca, pero esas autorizaciones no son nada fuera de lo común. Y si se refieren a un segmento fuera de la trama urbana, el ayuntamiento o cualquier solicitante puede realizarlo por sus medios o solicitar a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico que lo realice”.
Se puede escuchar la entrevista completa en el siguiente enlace:



