En el comunicado del PSOE publicado el martes y posterior entrevista en Castro Punto Radio por parte de su portavoz local, Pablo Ibáñez, este partido consideraba, a cuenta de la polémica que mantiene con su socio de gobierno, Castro Verde, por el proyecto del Centro Cultural Multiusos Ágora, “especialmente preocupante que una parte fundamental de esa infraestructura esté concebida en torno a las necesidades de la Escuela de Música, de gestión privada, mientras no queda garantizado un aprovechamiento suficientemente amplio y versátil para el resto del tejido cultural, asociaciones y colectivos del municipio”.
Para responder a los socialistas, este miércoles ha visitado la emisora el director de la Escuela de Música La Sirenuca, Pablo Rivero.
“Nos sentimos en shock, aturdidos con toda esta polémica con la que se nos ha envuelto estos días, no entendemos nada”, comenzaba Rivero.
“Se ha dicho por el PSOE que somos una empresa”, continuaba el director de la escuela. “Si claro, somos una empresa, pero no es vergonzoso ni nada, como cantidad de servicios que se prestan en Castro a través del Ayuntamiento. Una empresa que participa en espacios públicos porque ha accedido a ellos a través de licitaciones públicas, no se nos entrega nada por amiguismo ni porque estamos cercanos a ningún partido político, somos profesores de música. Accedemos a donde cada equipo de gobierno nos indica a través de un concurso en igualdad de condiciones con cualquier otra empresa”.
Añadía Rivero que, en la entrevista con el portavoz del PSOE, “se desliza que nuestra empresa viene de la mano de Castro Verde (CV), se dice en un momento de la entrevista. No se cómo pueden decir esto, cuando nosotros trabajamos donde se nos indica, y lo hace, no CV, si no el equipo de gobierno. Llevamos trabajando en Castro Urdiales desde 2011, con el PP, el PSOE, CV, es decir, con prácticamente todo el espectro político”.
“Cuando alguien dice que se va a entregar un edificio cultural a una empresa de gestión privada, lo que se quiere decir es que estamos aquí porque tenemos afinidad por un partido político. Eso es un desprecio al trabajo que se lleva realizando en la Escuela de Música desde hace más de 15 años”, decía el director de La Sirenuca, añadiendo que “esto de la gestión privada desliza muchas cosas. Invito a cualquier persona de Castro a que vengan a ver las cuentas, lo que se gasta al año a través de las cuotas que se le cobra a cada alumno, no percibimos un solo euros de dinero público”.
“Eso que se dice no se puede sostener, y desde aquí ido una rectificación pública al PSOE”, sentenciaba el director de La Sirenuca.
Recordaba Rivero cómo la Escuela “fue municipal hasta 2015, desde ese momento el Ayuntamiento decide que para no dejar vacío esas enseñanzas, opta por este sistema, un concurso y la licitación correspondiente. Pasa lo mismo en la Escuela de Danza y la de Idiomas, se cede espacio a empresas para que se efectúen actividades culturales en cada parcela, con lo que se borra por completo el concepto de escuela municipal de música. Damos un servicio que se asemeja lo mas posible a eso, pero a nivel jurídico somos una empresa en un espacio público, pero no cobraos ni un solo euro de un presupuesto municipal, nos pagan los alumnos”.
Sobre su hipotética futura ubicación en el Ágora, tal y como señala el proyecto, Pablo Rivero indicaba que “el equipo de gobierno en cada momento ha contado con la escuela de música para que le asesore en temas técnicos para espacios que va a destinar a esos fines. Se hizo hace dos legislaturas en el caso del Ágora, y en la pasada, el PSOE nos citó junto a otras entidades en el Ayuntamiento para que cada uno aportáramos ideas y necesidades para poder confeccionar un teatro frente al Pachi Torre en el que hacer lo mismo, y tiene sentido, porque somos los que sabemos qué aulas y equipamientos son necesarios”.
Insistía el director de La Sirenuca en no entender “por qué ahora somos como una especie de una empresa fantasma de gestión privada, y en su momento éramos perfectamente válidos para otros proyectos”.
Sentenciaba Rivero: “hemos sido cabezas de turco y no entiendo por qué, y quiero pedir a todos los partidos políticos de Castro Urdiales que no utilicen a la Escuela de Música ni a nadie en guerras políticas, ya que nosotros no estamos con nadie. Damos la clase donde nos dicen, no tenemos ningún interés en el Ágora ni en ningún otro lado, representando a Castro en decenas de eventos. Queremos, simplemente, trabajar”.
Y concluía recordando que La Sirenuca tiene 260 alumnos, 40 más en lista de espera, “estamos aquí porque se hacen bien las cosas. Llevamos años dando las clases sin el equipamiento correcto y actualizado, los mismos espacios que este mismo de gobierno nos autorizó a utilizar, si hubiera un trato de favor no estaríamos así. Pedimos que, sea donde sea, los espacios sean dignos”.
En el siguiente enlace se puede escuchar o descargar la entrevista mantenida con Pablo Rivero:


