Tal y como informamos, la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, a través del Servicio de Patrimonio Cultural del Gobierno de Cantabria, extraía este lunes de la ensenada de Castro Urdiales, frente al cargadero de Ostende a una profundidad de 12 metros, una ancla lítica -ancla compuesta de piedra usada durante siglos en pesca y cabotaje-, localizada en 2024 por el club de buceo Ok Castro Dive.
Según informa el Ejecutivo regional, «la pieza corresponde con la de tipología de dos agujeros o oculi, con unas dimensiones y un peso parecidos a las halladas en Galicia, pero inusuales en Cantabria, donde predominan las provistas de tres agujeros con formas troncopiramidales y evolutivamente posteriores a las de dos orificios».
«Este tipo de ancla», continúa la explicación, «que se utilizaba como pieza de fondeo, se ha utilizado desde antiguo hasta ápocas recientes, y tiene su origen en la época fenicio-púnica del Mediterráneo. Fueron diseñadas para ser reutilizadas en embarcaciones pequeñas manejadas por un solo tripulante en bahías o ensenadas protegidas, como la de Castro Urdiales».
Tras ser reflotada y documentada por el equipo de arqueólogos subacuáticos del Servicio de Patrimonio, ha sido trasladada al laboratorio del Museo Marítimo del Cantábrico para llevar a cabo los trabajos de estabilización y conservación, que culminarán con la musealización de la pieza arqueológica.
Según fuentes del Servicio de Patrimonio, «la localización de esta pieza pone de manifiesto el extenso pasado de Castro Urdiales -colonia romana de Flavióbriga-, así como del valioso patrimonio cultural que permanece sumergido en las aguas del Mar Cantábrico».


