El Pleno del Parlamento del próximo lunes 20 de abril incluye en su orden del día el debate y votación de la proposición no de ley relativa al «cierre inmediato y definitivo de los centros de acogida de menores extranjeros no acompañados (MENAS) de Cantabria y otros extremos», presentada por el Grupo Parlamentario Vox.
En su propuesta de resolución, se insta al Gobierno de Cantabria a:
1. Proceder al cierre inmediato y definitivo de los centros de acogida de menores extranjeros no acompañados (MENAS) de Cantabria, tanto el situado en Mioño, en el municipio de Castro Urdiales, como el de Cartes y los de Santander o cualquier otro que se proponga abrir, garantizando el cese de toda actividad vinculada a los mismos.
2. Iniciar los trámites para la repatriación de los menores extranjeros residentes en dicho centro con sus familias en sus países de origen, cumpliendo con el principio de que «un menor donde mejor está es con sus padres», y a tenor de lo dispuesto en el artículo 35.2 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero.
3. Reforzar de manera urgente la presencia de efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en las zonas afectadas de Castro Urdiales y del resto de Cantabria para devolver la tranquilidad a los vecinos y prevenir nuevos incidentes.
4. Reorientar las partidas presupuestarias destinadas al mantenimiento de este centro hacia políticas de apoyo a las familias y al refuerzo de los servicios públicos esenciales de los municipios.
5. Exigir al Gobierno de la Nación el control efectivo de nuestras fronteras y la paralización de cualquier traslado de inmigrantes ilegales hacia el territorio de la Comunidad Autónoma de Cantabria.
En su exposición de motivos, Vox indica que «en las últimas semanas, los vecinos de Castro Urdiales han sido testigos de un aumento de la inseguridad ciudadana y de graves incidentes vinculados directamente a la gestión del centro de menores extranjeros no acompañados ubicado en el municipio. Los altercados y la alteración del orden público han generado un clima de miedo y desprotección entre los residentes».
Continúan recordando que «Vox viene denunciando sistemáticamente que el modelo de acogida masiva de inmigrantes ilegales, especialmente bajo la figura de los denominados Menores Extranjeros No Acompañados «MENAS», es un fracaso absoluto que pone en riesgo la convivencia y la seguridad de nuestros barrios. La actual política migratoria, amparada por el Gobierno de la Nación y gestionada con tibieza por las administraciones regionales, ejerce un «efecto llamada» que solo beneficia a las mafias del tráfico de personas».
«Cantabria no puede convertirse en un destino de inseguridad», continúa la exposición de motivo que esgrime Vox. «Los recursos públicos de los cántabros deben destinarse a garantizar el bienestar y la protección de nuestros ciudadanos, no a sostener centros que importan conflictos y degradan la calidad de vida de municipios como Castro Urdiales. La seguridad es la base de la libertad, y ante la incapacidad de garantizar un entorno seguro, la única solución viable y responsable es el cese de la actividad de este centro».


