El presidente del Castro Fútbol Sala, Iker Landa, ha explicado en Castro Punto Radio el motivo de la suspensión, y posterior asignación de derrota por parte del Comité de Competición, luego de que no se pudiera disputar el encuentro de la Copa Nacional de Fútbol Sala ante el Naval de Reinosa, en el polideportivo Peru Zaballa, el pasado 14 de febrero.
“El problema viene de que el Naval de Reinosa no pudo acercarse a Castro Urdiales el sábado 14 de febrero para disputar nuestro partido por condiciones meteorológicas”, ha expresado Landa. “El lunes a las 11:30 se me comunica que nos enviarán un aviso oficial para jugar el partido; ese mensaje me llega 20 minutos después y se me dice que hay que buscar día y hora para disputarlo; nosotros nos remitimos a la Federación para informar de las condiciones en las que está el Peru Zaballa, y que tenemos muy poca antelación para mover los entrenamientos de los equipos base. Durante la mañana se nos dice que el Naval de Reinosa, por temas laborales, quiere jugar el martes y en horario de tarde, porque algunos de sus jugadores trabajan de noche. Estamos en contacto con el Ayuntamiento el lunes y el martes; los técnicos de deportes nos ayudaron lo que pudieron, pero nosotros reclamamos que la maquinaria de las obras fuera apartada o retirada para poder jugar el partido. Pedimos al Ayuntamiento que limpiara la pista, pero seguía estando bastante sucia y había agua que debido a las obras se ha filtrado desde la pared a la pista, por debajo de la goma, y sobresale al pisar. El árbitro decide suspenderlo unilateralmente, cuando los dos clubes queríamos jugar. Un rato antes habían estado entrenando infantiles y cadetes del club: no creo que la pista estuviera en tan mala situación”.
En este punto Landa ha añadido que “el comité resuelve el partido suspendido haciéndonos culpables, dándonoslo por perdido, y diciendo que no hemos solucionado unos errores en las instalaciones desde diciembre, y que encima no hemos puesto pista alternativa con la antelación que hemos tenido, cuando nos avisaron 24 horas antes jugarlo de manera extraoficial: el partido se oficializa a menos de 12 horas de jugarlo. Nos deja en bastante mal lugar, cuando hicimos todo lo que está en nuestra mano para jugar el encuentro. Hemos presentado una alegación junto con el Ayuntamiento al Comité de Competición”.
Sobre las obras del polideportivo, Iker Landa ha manifestado que “el personal de limpieza no puede limpiar la pista a cualquier hora, tienen una jornada laboral; si acaban las obras, qué menos que dejar la pista en condiciones; muchas veces nos hemos encontrado máquinas en medio de la pista. Como no nos hemos quejado, lo siguen haciendo; entendemos que los técnicos de deportes no están para coger una fregona y que no están habilitados para mover maquinaria”. Finalmente, ha concluido que “la reforma debería estar acabada en marzo; pero las claraboyas del tejado no están cambiadas y nos da mucho miedo cómo se realicen esas obras”.
Imagen del efecto de las goteras en el pabellón de Ostende que provocaron en diciembre la suspensión de otro partido de los rojillos.


