Los carrocistas Javier Carrasco y su nieta Sara Arozamena han estado en Castro Punto Radio para ofrecer detalles de la carroza que sacarán el viernes en el Concurso de Coso Blanco y valorar el porvenir de la fiesta. Carrasco ha reconocido que “estamos felices, pero tristes por la poca participación, aunque seguiremos adelante”. Por su parte, Sara ha expresado que “es una pena: he crecido con Coso Blanco y no me gustaría que un día deje de haber, pero trataremos de que eso no pase”.
Sobre la carroza que han preparado, Carrasco ha destacado que “mi nieta iba a ser el futuro de las carrozas, y me dio una idea que llamó ‘Volver a empezar’. Hace referencia a una carroza que realicé en 1968, que quedó en cuarto lugar y que se llamaba ‘Los Picapiedra’. Me encantó la idea de volver a vivir aquella experiencia. Y ahí estamos, trabajando la piedra en las canteras de Coso Blanco”.
Sara Arozamena ha explicado que “mi abuelo se merece que se valore su trabajo y que se le haga un pequeño homenaje. Es una carroza muy bonita, una de las que hemos hecho con más dimensiones, con figuras con un tamaño considerable”. Y ha añadido que “lo hago para mi abuelo, para que tenga ilusión por lo que viene en camino”.
Carrasco ha manifestado que “nunca hemos tenido tanta gente colaborando, porque hay mucho pegado y mucho trabajo. Sara es monitora del Club Carbonero y muchas madres de deportistas han venido a ayudar. Además, va a haber muchos figurantes. Es una carroza muy simpática: la gente va a hablar de ella. Vamos a seguir y hay un futuro que continuará”.
En cuanto a los premios del concurso, que son de 5.000, 7.000, 9.000, 13.000, 15.000 y 16.000 euros, Javier Carrasco ha expresado que “la gente habla de ellos, pero todo lo que implica hacer una carroza cuesta mucho dinero. Es muy complicado. Cada pliego, cada metro cuadrado del papel que utilizamos, vale mucho. Hay que poner los pies en el suelo: esto vale mucho, exige muchísimo y nadie lo hace para ganar dinero”.
En este punto ha lamentado la escasa participación y la ausencia de carrocistas clásicos del Coso Blanco, como Malora: “Ha hecho unos trabajos descomunales, es un fenómeno como trabajador, y por falta de locales no va a poder estar en el concurso”. Con respecto a este asunto, Sara ha añadido que “hay gente que tiene unos locales con unas dimensiones que bien podría compartir o rotar cada año, porque algunos que no hacen carroza, pero mantienen locales. Habría que valorarlo. A mí me apasiona el pegado de las carrozas, pero encontrar un sitio para guardarlas es complicado. Le ponemos alegría, cariño y mimo, pero en un local de 60 metros cuadrados hacemos lo que podemos. A veces la carroza llega a Amestoy como si la hubiéramos pegado hace seis meses”. Sin embargo, han agradecido al Ayuntamiento y a Gorka Linaza, concejal de Festejos, que les hayan cedido un local.
Finalmente, Sara Arozamena ha señalado que “mi abuelo intenta desanimarme, pero no miro lo negativo, los gastos o el local: veo un abuelo feliz y creativo. Yo cuando pienso en seguir, pienso en él, no en los inconvenientes. El año pasado, cuando hicimos la carroza de ‘Bob Esponja’, tenía ya clarísimo lo que quería hacer para este año”.


