El exatleta José Manuel Abascal, entre cuyos hitos más destacados está el bronce obtenido en los Juegos Olímpicos de los Ángeles en 1984, ha hablado con Castro Punto Radio sobre la presentación de su libro ‘Del Pas a Los Ángeles: la forja de un campeón’, que tendrá lugar este viernes a partir de las seis y media en el Pabellón de Actividades Náuticas, donde dará una conferencia dirigida especialmente a los más jóvenes, y de los ‘10 Kms Castro Urdiales’ que tendrán lugar este domingo, del que será el locutor-comentarista.
El exatleta pasiego ha destacado que “Castro Urdiales es una ciudad maravillosa, con esa bahía y castillo espectaculares”, y ha agradecido que la gente “me anima y apoya. Cada año, desde hace ya al menos 10 o 12, voy de comentarista para ayudar a José María Uncilla”, presidente del Club de Atletismo Correcastro, que organiza esta ‘XIV Edición de los 10 Kms Castro Urdiales’.
José Manuel Abascal ha prometido que “veremos una carrera magnífica el domingo, y el viernes, más que presentar el libro, daré una charla. Me gustaría comentar los pasajes porque tratan de mi vida, que fue especialmente dura hasta que me inicié en el atletismo. Quiero transmitírselo a los jóvenes especialmente, que me gustaría que asistieran para motivarlos, animarlos e incentivarlos para los inicios, que son complicados, mostrándoles lo que yo pasé para que vean que pueden muchísimo más con los medios que tienen hoy en día”.
El primera atleta español en conseguir una medalla en pista cubierta luego de 86 años de Juegos Olímpicos también se ha referido al hecho de que el mismísimo Sebastian Coe, doble campeón olímpico y Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, firme el prólogo de su libro: “Cuando Jesús Herrán y Julio Ruiz (los autores de ‘Del Pas a Los Ángeles’) deciden que vamos a escribir un libro, nos tiramos un año intentando relatar historias, vivencias, anécdotas y recogiendo toda la lección de vida de mi inicio en el deporte y de los primeros años en el Valle del Pas, que fueron muy duros”.
“Fue el mismo Jesús quien propuso que sería fenomenal que un rival lo hiciera”, ha continuado Abascal. “Coe es una autoridad internacional del deporte y le mandamos un escrito; dijo que sin problema y eso me elevó al cuadrado todos los sentimientos que tenía hacia él. Pero pensábamos que nos iba a escribir cuatro cosas para salir del paso y nuestra sorpresa fue cuando nos escribió cuatro páginas. Me emocionó y me puso la carne de gallina diciendo cosas muy bonitas. Antes tenía una visión de él un poco altivo, y aquí ha salido el corazón, su versión más humana”.
Preguntado sobre el hecho de que su medalla de bronce en Los Ángeles fuera la primera que un español conseguía en pista, el exatleta ha manifestado que “que un cántabro abriera el melón, con ese nivel estratosférico que había en la prueba reina, en 1.500, fue un hito; con Steve Cram, que era el Campeón del Mundo; Steve Ovett, recordman Mundial, y Sebastian Coe, que ya era campeón Olímpico. Eran inquebrantables. Mi objetivo era llegar a la final y ver por dónde los atacábamos. Teníamos una táctica de atacar a los 600 metros a vida o muerte, y en la vida a veces la fe mueve montañas y el milagro casi sucedió. No tuve miedo: esa fue la clave”.
Sobre sus orígenes, José Manuel Abascal ha afirmado que “ser pasiego me ayudó mucho en la vida. En cuanto un niño tenía algo de fuerza y razón, ya empezaba a trabajar en el campo, a buscar la leña en las cabañas montaña arriba, a ir por agua corriente a cientos de metros, a conducir el ganado y llevar el burro con la leche. La escuela estaba a tres kilómetros y había actividad física constante; aunque también una buena alimentación. Me forjé ahí y eso traté de transmitirlo allá donde fui. La lucha, el esfuerzo, La disciplina y el trabajo a veces agónico”, ha concluido, “para mí casi no suponía nada después de haber tenido una vida tan dura desde pequeño”.


