La Sección Tercera de la Audiencia Provincial va a acoger el próximo viernes 2 de octubre, a partir de las 10 de la mañana, el juicio contra un hombre por un presunto delito de incendio con peligro para las personas.
Está acusado de prender fuego en la vivienda de su madre, movido por el resentimiento hacia ella tras haberle pedido dinero para financiar su adicción a las drogas.
Según el escrito de la fiscalía, el acusado había estado pidiendo dinero a su madre con el pretexto de que estaba amenazado por deudas, pero ella no le entregó lo que él pretendía.
Entonces, el acusado, “con pleno desprecio para la vida e integridad física de sus vecinos y siendo plenamente consciente de que el inmueble estaba habitado por más personas, prendió fuego al salón de la vivienda, aplicando una llama directa sobre un butacón y el lienzo de un cuadro en el suelo”.
“El fuego desarrolló un foco de dos metros cuadrados, comenzando a salir gran cantidad de humo hacia la escalera exterior, en conexión con las viviendas de las plantas superiores”, explica la fiscalía.
Y continúa: “Un vecino que se encontraba casualmente en la zona, al comprobar desde el exterior la existencia del fuego, actuó con rapidez y se metió al inmueble, consiguiendo sacar de su interior al propio acusado, mientas estaba sentado en el reposabrazos del sofá de su salón, contemplando el fuego”.
Ese vecino también subió a la segunda planta y rescató a una niña de dos años y a su abuelo, que tenía dificultad para desplazarse.
Añade el escrito de calificación que el forjado del edificio era de vigas y tableado de madera, que no contaba con más zona de evacuación que la escalera comunitaria y que la vivienda tenía instalación de gas natural, lo que constituye mayor riesgo de propagación. Minutos después de que se iniciara el fuego, los bomberos acudieron al lugar y dos horas después se dio por apagado.
Los hechos, que tuvieron lugar en junio de 2024 en Castro Urdiales, constituyen, a juicio de la fiscalía, un delito de incendio con peligro para las personas con la concurrencia de la circunstancia atenuante analógica de anomalía psíquica por drogodependencia, ya que en el momento de los hechos el acusado tenía levemente afectada su capacidad de control de impulsos por el consumo habitual de drogas.
La pena solicitada asciende a diez años de prisión y la indemnización para la madre por los desperfectos de la vivienda, a 5.031 euros. También solicita que el acusado indemnice al Ayuntamiento de Castro Urdiales por el coste de las labores de extinción.


