La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria va a acoger mañana martes, a partir de las 10 de la mañana el juicio contra ocho acusados de formar una organización dedicada al tráfico de drogas y a la adquisición de vehículos de alta gama robados que luego vendían haciéndolos pasar por legales.
Según explica la fiscalía en su escrito, traficaban con cocaína y con hachís, y tenían una plantación de marihuana en una localidad de Segovia.
Además, se dedicaban a trasladar vehículos desde Italia a España y viceversa, “modificándolos con carácter previo a su transferencia a terceras personas para encubrir su origen ilícito”.
Constituyeron una sociedad para adquirir los vehículos sustraídos y luego legalizarlos. También crearon una sociedad supuestamente dedicada a inversiones para dar apariencia de legalidad a los beneficios que el grupo obtenía.
En los registros de las viviendas de los acusados en Castro Urdiales, Barakaldo y Mozoncillo (Segovia), se encontraron sustancias estupefacientes, instrumental dedicado a preparar la droga y numerosas placas de matrícula. Uno de ellos guardaba además dos armas sin tener licencia para ello.
La fiscalía califica los hechos como delito de tráfico de drogas, blanqueo de capitales, receptación, falsedad, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal.
La pena solicitada para el principal acusado, al que se atribuye el tráfico de drogas, la receptación y el blanqueo de capitales, asciende a 13 años de prisión y 30.000 euros de multa.
El resto tiene penas inferiores, en función de los delitos cometidos y las cuantías de la droga intervenida: once años y diez años para otros dos, con multas de 28.000 y 25.000 euros, por el tráfico de drogas, la receptación y la falsedad; para otros dos acusados ocho años de cárcel y multas de 8.000 euros y 25.000 euros, por las drogas y por la receptación uno y la tenencia de armas el otro; cinco años y 30.000 euros para la hermana del principal acusado por blanquear los beneficios ilícitos obtenidos; y tres años de prisión a otros dos por la receptación.


