La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria va a acoger el próximo miércoles día 17, a partir de las 9 y media de la mañana el juicio por delitos de homicidio en tentativa, lesiones y amenazas.
Se trata de la vista para formalizar la conformidad alcanzada en un procedimiento en el que se juzga a dos hermanos acusados de agredir a un hombre y amenazar con un cuchillo a otro, y también por el apuñalamiento de uno de ellos a otro hombre que trataba de calmar los ánimos.
Según el escrito del ministerio fiscal, los hechos tuvieron lugar en la madrugada del 5 de octubre de 2024 en las inmediaciones de un pub en Castro Urdiales, cuando los dos hermanos “iniciaron un altercado con varios jóvenes en la calle”.
Puestos “de común acuerdo y con ánimo de menoscabar la integridad física” de un hombre, “lo acorralaron, golpeándolo en el rostro”.
Minutos más tarde, “provistos de cuchillos de grandes dimensiones y con intención de amedrentar” a otra persona, “con quien habían tenido previamente un altercado, lo persiguieron sin darle alcance”.
Fue entonces cuando un hombre, “que pasaba en ese momento por la calle y era ajeno al conflicto, se acercó a los acusados con la intención de calmar los ánimos, momento en que uno de ellos, con intención de acabar con su vida, le asestó una puñalada en el abdomen”.
Añade el escrito de la fiscalía que, tal y como consta en el informe forense, “las heridas causadas por el acusado pusieron en riesgo vital” a la víctima, ya que afectaron “de forma grave y directa” a “regiones anatómicas donde radican órganos de importancia vital”.
Los hechos constituyen, a juicio del ministerio público y también de las defensas, un delito de homicidio intentado, que se atribuye al que asestó la puñalada, así como un delito de lesiones y otro de amenazas, que se atribuye a ambos.
Para el primero, que permanece en prisión provisional desde los hechos, se piden cinco años y medio de prisión y 1.080 euros de multa, mientras que para el otro la pena es de seis meses de cárcel y la misma multa.
No se condena por responsabilidad civil al acusado de asestar la puñalada, ya que la víctima ha reconocido el cobro de la indemnización y ha renunciado expresamente a cualquier acción civil o penal.


