Tal y como informamos esta semana, tres miembros del Instituto de Hidráulica de la Universidad de Cantabria (IHCantabria), acompañados por la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Castro Urdiales, Virginia Losada, y personal técnico municipal realizaron en la mañana del lunes una inspección a lo largo del litoral castreño para evaluar ‘in situ’ la presencia de restos de arribazón de algas en las costas del municipio.
Durante la jornada se examinaron la playa de Brazomar, la cala del Pocillo, la playa de Mioño y la de Ostente. Los técnicos constataron “la ausencia casi total de la macroalga exótica invasora (Rugulopteryx okamurae) en Ostende, mientras que en los demás arenales la presencia registrada fue mínima y sin relevancia crítica”.
De la visita ha dado más detalles en Castro Punto Radio la edil responsable de Medio Ambiente. Losada recordaba que fue a finales de julio cuando llegó a nuestras playas la cantidad más abundante de algas, aunque insistía en que “la playa de Brazomar se limpia todos los días, haya algas o no. Las máquinas de la UTE de limpieza van a las 6 de la mañana, y retiran todo hasta donde llega el agua, pero si después la marea sube algo, ahí se queda hasta el día siguiente”.
Apuntaba la concejala que “los técnicos del IH Cantabria no ha visto motivos de alarma por ningún lado, no le han dado ninguna importancia. Se han llevado muestras para hacer un estudio con datos y recomendaciones de cómo actuar”.
En cualquier caso, Viriginia Losada restaba importancia a esa presencia de esta especie invasora en nuestras playas: “que son algas, yo estoy acostumbrada para vivir con la caloca de toda la vida, pero en el fondo es lo mismo. Hay niveles de exigencia y niveles de exigencia. Hay gente a la que le molesta todo”.
En lo que se refiere al Pocillo de los Frailes, con una gran cantidad de algas que no se retiran, la responsable de Medio Ambiente Municipal puntualizaba que “pertenecen a las depositadas ahí de finales de julio, no se ha percibido que hayan llegado nuevas. Los técnicos afirman que, con el sol, en 24-48 horas desaparecerían. No se retirarán, ya que se debería hacer manualmente con cestos, y no hay motivo para ello. Me fio del criterio técnico”.
En cualquier caso, si la llegada de algas iría a más, “habrá que busca otras soluciones. El director general de Medio Ambiente de la Consejería se me ofreció a cualquier ayuda que necesitara. Lo han hecho bien mandando a los técnicos del IH Cantabria”, concluía Virginia Losada.
En el siguiente enlace se puede escuchar o descargar la entrevista mantenida con la concejala:


