Operarios de la empresa pública Tragsa, por encargo de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, han instalado un sistema para controlar las crecidas del río Cabrera, en Mioño, en uno de los puentes de la localidad.
En el caso de subidas repentinas del cauce, la cámara colocada en la base del puente lo detecta, y gracias a unas escalas de medición lo transmite en el momento, para que así los vecinos lo puedan recibir el aviso vía SMS.





