La consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad del Gobierno de Cantabria, Begoña Gómez del Río, ha dado detalles, esta mañana en rueda de prensa, sobre los incidentes ocurridos este fin de semana en el centro de menores migrantes de Mioño.
Relataba que «el sábado por la tarde, cinco menores salieron del centro sin autorización. Cuando esto ocurre, se solicitó la colaboración de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para localizarles y trasladarles al centro».
«El domingo», continuaba la consejera, «pues lo mismo, cuatro menores volvieron a salir sin autorización, y de nuevo, rápidamente se les localizó y fueron retornados al centro».
«Cuando fueron trasladados al centro de Mioño, uno de ellos se enfadó, entró en una disputa y rompió un cristal de una cocina, y dado que tenía un corte, se llamó a los servicios sanitarios para que procedieran a curarle».
Para Begoña Gómez del Río, «este es un acontecimiento aislado. En estos momentos, en este centro están seis menores, y tres de ellos han sido trasladados a otros centros. ¿Por qué? Porque dos de los menores que salieron sin autorización provenían de Andalucía y de Cataluña».
La consejera ha contado que «cuando llegaron a Cantabria, se investiga la situación y resulta que estaban en centros de esas regiones, los habían abandonado y habían llegado a Cantabria. Por lo tanto, una vez investigada esta situación, nos pusimos en contacto con esas comunidades autónomas y han sido trasladados durante el día de ayer».
Añadía que «otro de los menores que estaba en Mioño ha sido trasladado a otro centro de Cantabria que se ajusta más a su perfil, según los técnicos».
Sobre la salida sin autorización de estos menores, la consejera detallaba que «son protocolos de actuación que marcan los educadores; hay que tener en cuenta que esto es una vivienda, no es un régimen cerrado. Cuando un menor llega a la comunidad autónoma se establecen mecanismos para la integración. Se establecen unos horarios de salida y unas normas de funcionamiento del centro. En este caso se trataba de un horario en el que no estaba permitido salir del centro».
Acerca de la procedencia de los menores retornados a Cataluña Andalucía, Begoña Gómez del Río explicaba que «en ocasiones, lo que sucede es que los menores abandonan el centro en el que están protegidos, y se personan en otra comunidad autónoma. Generalmente suelen acudir a una comisaría, manifiestan que son menores y se les lleva a un centro de protección. Ahí se les pregunta el origen, y en este caso, son dos menores que, en el momento que llegaron a Cantabria manifestaron que su lugar de acogimiento era Andalucía y Cataluña. Cuando tenemos conocimiento de esa situación, las comunidades autónomas se ponen en contacto y se establece el mecanismo para volverlos a trasladar a su centro de procedencia, que son los que tienen la guarda de esos menores».
Concluía la consejera haciendo un llamamiento a la ciudadanía: «respeto absolutamente todas las opiniones, pero pido que no se dejen llevar por bulos y alarmismo, y se pida información veraz y real. Hago un llamamiento a la tranquilidad de los vecinos».


