La Plataforma en Defensa de La Barrera ha emitido un nuevo comunicado en que reprocha a la alcaldesa de Castro Urdiales, Susana Herrán, que haya ignorado algunas de sus reivindicaciones y denuncian que “no es admisible que se reciba a unos ciudadanos por una petición y luego se haga lo que viene en gana”, lo que califican como “algo despreciativo”.
El comunicado comienza de la siguiente forma: “Siempre hemos tenido muy claro que no tenemos ninguna capacidad ejecutiva, que corresponde a la Concejalía de Obras y a Alcaldía, y en el caso de la obra de La Barrera recaen sobre la misma persona: la alcaldesa, Susana Herrán. En calidad de responsable de obras es ella quien debe velar por la calidad de los proyectos y por una correcta ejecución de las obras”.
A continuación consideran “acertada la decisión de llevar a cabo esa obra para mejorar el solado de la plaza y peatonalizar la calle Bilbao”. Sin embargo, añaden que “nos preguntamos la razón por la cual un gabinete técnico diseñó algunas cosas de este proyecto, en concreto ¿por qué se diseñó el graderío y la consecuente tala de árboles? ¿Por qué se diseñaron los parterres? ¿Fue idea propia del gabinete redactarlo o alguien lo sugirió?”
La plataforma afirma en su nota que “desde Alcaldía se nos ha recibido varias veces, cosa lógica en términos políticos porque tácitamente representábamos a un numeroso grupo de personas y lo contrario hubiera sido muy sonado. Nuestro objetivo ha sido siempre que la morfología de la plaza de La Barrera se mantenga y que no se volviera a consumar un nuevo atropello urbanístico que añadir a los que esta ciudad ya ha sufrido, como el Teatro de la Villa o la Estación de Ferrocarril”.
“A lo largo de esas reuniones”, continúa el comunicado, “se ha hablado de muchas cosas y siempre con el objetivo antes mencionado. Nosotros hemos entendido que nuestras peticiones registradas (respetar árboles, suprimir graderío y eliminar parterres) habían sido aceptadas. La propia Susana Herrán reconoció que el equipo de gobierno era consciente de que el proyecto tenía algunos errores”.
“En la primera reunión se nos dijo que nos invitarían a participar en el día a día de la obra, (incluso lo repitió en una entrevista). En la última se nos indicó que los bancos iban a ser lijados y posteriormente pintados y que las losetas rotas se iban a sustituir una vez acabada la obra”.
A continuación la nota de la Plataforma en Defensa de La Barrera denuncia una serie de incumplimientos:
- Ninguna invitación para el seguimiento del “día a día”.
- Se ha construido lo que eufemísticamente denominan “franjas florales”.
- Los bancos están siendo pintados sin lijar previamente.
- Las losetas… “ya veremos”.
Finaliza el comunicado que “cada uno de estos detalles afecta en mayor o menor cantidad a una obra que, por lo demás, está bien. Pero lo que no es admisible es que se reciba a ciudadanos con una petición y luego se haga lo que viene en gana. Consideramos que eso es algo despreciativo. Mantener la palabra dada, cualifica y engrandece a las personas. Lo hemos dicho en otro escrito: si se nos argumenta adecuadamente una negativa lo hubiéramos entendido, tenemos un cierto nivel de inteligencia. El problema es cuando no hay argumentos para ese NO, salvo aquel de ‘porque yo lo digo que soy tu padre’, cambiando en la frase ‘padre’ por ‘alcaldesa’”.


