Lourdes González Azpiri, subdirectora y bióloga conservadora del Museo Marítimo del Cantábrico en Santander, ha hablado con Castro Punto Radio para ofrecer una exposición divulgativa sobre la carabela portuguesa que suele llegar a las costas de Castro Urdiales en verano: “A nivel biológico no es una medusa”, ha remarcado la bióloga, “la podemos llamar falsa medusa. Son una colonia de organismos que cooperan para sobrevivir como un solo individuo. Se parecen a las medusas por su aspecto traslúcido y también flotan en la superficie, pero son distintas; aunque pertenecen al mismo grupo, al de los cnidarios, y también tienen células urticantes”.
La bióloga ha explicado que “aparecen en nuestras costas porque es una especie que se multiplica en aguas cálidas del Caribe y llegan aquí por la corriente oceánica. Además, como tienen una vejiga que se llena de aire, llegan transportadas por las corrientes y por el viento”. Asimismo, ha añadido que “vemos su vejiga natatoria, muy bonita en cuanto a coloración, violácea y rosácea, y bajo el agua tienen una serie de tentáculos que pueden rebasar los 10 metros; pero ahí tienen millones de células urticantes y son un peligro porque inyectan neurotoxinas. Esa es su forma de encontrar alimento, que principalmente son pequeños peces. Además, también es una defensa contra seres más grandes como nosotros”.
En cuanto al nombre, carabela portuguesa, la subdirectora del Museo Marítimo del Cantábrico ha señalado que hace referencia “a los barcos antiguos que se dejaban llevar por los vientos, pero nos llegan de las masas cálidas del mar Caribe a Europa. No vienen de Portugal”, ha matizado. En este punto ha añadido que “la temperatura es un factor que permite que se multipliquen porque acelera su metabolismo, así que el cambio climático afecta directamente”.
Finalmente, Lourdes González ha advertido de que tienen “una picadura potente. El personal de playa está preparado para atenderlas: hay que lavar con agua del mar la zona y si hay síntomas más graves, porque hay gente alérgica, trasladar a la persona a un centro sanitario. Pueden paralizar zonas de la piel y sus tentáculos tienen potencia tóxica”.


