El Gobierno de Cantabria presentará este jueves sus alegaciones contra el estudio informativo del tren Santander-Bilbao elaborado por el Ministerio de Transportes, que se basan en dos informes técnicos y económicos que «desmontan» las estimaciones negativas del Ejecutivo central y demuestran que es un proyecto «necesario y rentable».
En concreto, las alegaciones se basan en dos informes elaborados por la Universidad de Cantabria (UC) que, entre otras cifras, estiman una cantidad de viajeros anuales que dobla al del estudio informativo -4,4 millones frente a 2,2-, un número de trenes semanales que podrían hacer uso de la nueva infraestructura multiplicado por más de seis -entre 26 y 37- y una rentabilidad que con el peor de los resultados valorados sería «cinco veces superior».
El consejero de Fomento, Roberto Media, ha dado a conocer el contenido de esos estudios, cuyas conclusiones son «demoledoras» ya que el estudio del Ministerio apunta «rentabilidades completamente inferiores». Algo que, a su juicio, se debe a que el Gobierno central ha «preparado los datos para justificar ante los cántabros que esto no se podía hacer».
En concreto, la UC sitúa la tasa interna de rentabilidad (TIR) socioeconómica entre el 3,7% y el 4% en función de los distintos escenarios planteados. En este punto, Media ha recalcado que para materializar este tipo de inversiones se necesita que estén por encima del 3%, y «se supera ampliamente».
Además, la Universidad hace varias propuestas que conllevarían un ahorro estimado de casi 280 millones de euros respecto al presupuesto base de licitación del Ministerio, sobre un 12% menos.
«Ha quedado acreditado sin ningún tipo de duda que nos han estado mintiendo durante todo este tiempo. Nunca tuvieron intención de impulsar el tren de altas prestaciones entre Santander y Bilbao y mucho menos financiarlo como comprometieron», ha denunciado el consejero, que además de los datos ha subrayado que han hecho una propuesta «dañina» para «escudarse en el rechazo social» que ha generado el proyecto.
«No vamos a destrozar Cantabria para hacer ese tren», ha dicho tras lamentar que, con el trazado dado a conocer sabían que ciudadanos y alcaldes se pondrían «en pie de guerra».
«Han redactado un estudio informativo indefendible que cruza poblaciones, que parte ayuntamientos por la mitad y que obliga a derribar casas, colegios y hasta iglesias. Que pone en riesgo los acuíferos de varias zonas, que planea obras inejecutables y que destroza varias zonas protegidas, que afecta de forma inasumible a municipios como Medio Cudeyo, Marina de Cudeyo, Ribamontán al Monte, Bárcena de Cicero y Hazas de Cesto, entre otros».
«Esto es precisamente lo que querían y lo tenían todo perfectamente organizado y planificado», ha criticado Media, que ha insistido en que todo estaba preparado para «engañar a los cántabros», y se hizo el estudio «con el único fin» de que el proyecto fuera «irrealizable», porque «no tenían ninguna intención de ejecutarlo de forma completa», hasta Santander.
Sin embargo, ha reiterado que Cantabria «no va a permitir» que esta actuación se lleve a cabo por fases y «no va a renunciar» al tren, porque «si esta inversión no viene, olvidémonos del crecimiento del puerto de Santander, olvidémonos de nuestra conectividad exterior para los ciudadanos que quieran venir a Cantabria».
Concluía el consejero Roberto Media de manera contundente: «Queremos un tren de altas prestaciones para pasajeros y mercancías entre Santander y Bilbao con estaciones en Laredo y Castro Urdiales, financiado de forma íntegra por el ministerio. Esto es lo que desean y merecen los cántabros y eso es lo que hoy estamos exigiendo. Es nuestro derecho y lo vamos a defender ante los caprichos del Gobierno de España, de su ministro de Transportes y, por desgracia, del secretario general del Partido Socialista en Cantabria, señor Casares».



