El actual aspecto, ciertamente desolador, de una Plaza del Mercado casi vacía se convertirá en un espacio con mucha más actividad a partir del lunes 20 de julio, fecha en la que los placeros que todavía se mantienen en la denominada «plaza nueva», ubicada en los bajos del edificio colindante, se trasladen a la nueva infraestructura comercial.
Recordemos que el Ayuntamiento de Castro Urdiales concedió una nueva prórroga hasta el 18 de julio para formalizar el traslado definitivo de los placeros.
El equipo de Gobierno trasladó el pasado 29 de junio que “como resultado del encuentro mantenido hace unos días, el Ayuntamiento ha decidido posponer temporalmente el cierre previsto inicialmente para este lunes 29 de junio de la actividad comercial en la Plaza Nueva, otorgando un margen adicional para que los comerciantes puedan organizar con tranquilidad el traslado de sus puestos, maquinaria, utensilios y mercancías al nuevo edificio municipal”.
Se explicaba que “esta decisión responde exclusivamente a una voluntad de facilitar las cosas a quienes todavía no han podido completar el traslado, demostrando una vez más que el Consistorio siempre ha antepuesto el diálogo y el interés general frente a cualquier confrontación. El traslado al nuevo mercado era una actuación prevista desde hace años, ampliamente conocida por todos los adjudicatarios de los puestos municipales, habiéndose establecido diferentes calendarios, reuniones informativas y periodos de adaptación para facilitar el cambio de ubicación”.
Pese a que el traslado será efectivo el lunes, los comerciantes no renuncian a las acciones legales emprendidas. A principios de este mes su abogada, Begoña Rugama señalaba que “estos comerciantes tienen concesiones que implican unos derechos, y quieren trabajar con garantías, seguridad jurídica y sobre todo que se respeten esos derechos que tienen desde hace tiempo. Nosotros consideramos que no se ha hecho así, por eso serán los tribunales quienes decidan cómo se ha hecho ese traslado y cómo ha sido ese procedimiento, si es que lo ha habido”.
La letrada remarcaba que “la causa judicial sigue abierta y no se ha paralizado en ningún momento. Con el tema de las cautelares, se quiere hacer ver que hay una especie de triunfo del Ayuntamiento por su desestimación, y no es así. El procedimiento principal, el fondo del asunto, está en los tribunales y allí cada parte tendrá que acreditar lo que tenga que aportar. Una cosa son las declaraciones y otras las acreditaciones en sede judicial”.


