Carlos Rubio, integrante de la Red de Semillas de Cantabria, ha explicado que “la asociación surge en 2010 y somos unos pequeños agricultores que queremos rescatar la biodiversidad agrícola de Cantabria. Sobre todo nos fijamos en la gente mayor, que tiene otras costumbres y semillas antiguas que se han ido aclimatando a la tierra; queremos conservar esas variedades que se han ido perdiendo”. Asimismo, Rubio ha asegurado que “si tenemos una semilla buena, lo más sensato es compartirla con el vecino para que perdure en el tiempo”.
Recordemos que la Red de Semillas de Cantabria celebrará una jornada de biodiversidad agrícola en la que tendrá lugar un intercambio de semillas en los huertos de la Calle San Juan, 24, el domingo 1 de marzo de 11 de la mañana a una. Rubio ha puntualizado que “es un encuentro para conocernos y compartir, pero no para llevarse semillas; quien quiera intercambiarlas, debe traerlas identificadas en un tarro o sobre”.
Sobre la actividad de la asociación, ha explicado que “si no hacemos ahora esta preservación de semillas, no habrá forma de hacerla en el futuro; para nosotros no solo se trata de un bien agrícola, sino cultural. Nuestra vida está basada en nuestro territorio, en lo que hacemos y en lo que comemos”.
Rubio ha señalado que “estamos centrados en productos de la huerta: verduras, hortalizas y legumbres; pero ahora estamos intentando conservar también árboles frutales. Si alguno nos parece interesante, hacemos unos injertos”.
Finalmente, el integrante de la Red de Semillas de Cantabria ha explicado el método de conservación apropiado para las semillas: “En la naturaleza perduran mucho tiempo, así que nosotros tenemos que mantener las condiciones adecuadas: un bote de tamaño ajustado a la semilla en un lugar oscuro y seco, a unos seis u ocho grados, es suficiente para conservarlas”.


