CASTRO SE PODRÍA QUEDAR SIN ALGUNAS DE SUS PLAYAS ESTE VERANO SI NO SE MODIFICA LA ORDEN MINISTERIAL PUBLICADA EL SÁBADO

EN LOS AFOROS, AHORA SE ESTABLECE DEJAR LIBRES 6 METROS DESDE LA PLEAMAR

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El Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE), por encargo del Ministerio de Turismo, ha elaborado 21 protocolos para la puesta en marcha de diferentes sectores y actividades turísticas, entre ellas las playas, que se reabren en Cantabria con la entrada de la Fase 2 de la desescalada desde hoy.

Sin embargo, han surgido algunos problemas que puedan dificultar la puesta a disposición de los usuarios de algunos arenales de la región en general y de Castro en particular. Como ha explicado en Castro Punto Radio el cántabro Miguel Mirones, presidente del ICTE, “se cerró un acuerdo el viernes de la semana pasada, consensuado con las comunidades autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias. Se tenía en cuenta que las playas son muy diferentes en el Atlántico o en el Mediterráneo en función de las mareas. Cualquier cántabro como nosotros sabe lo que significan bajamar y pleamar y lo que es un coeficiente de mareas, que influye en que en determinados días del año el mar se come prácticamente los arenales. Todo esto se tuvo en cuenta para buscar un protocolo consensuado que diera a todos la posibilidad de abrir las playas, incorporando, además, las medidas de prevención higiénico-sanitarias y de distanciamiento social”.

Ese documento se mandó al Ministerio de Turismo que, a su vez, lo remitió al de Sanidad. “La sorpresa fue que el sábado apareció publicada en el Boletín Oficial del Estado una orden en la que se tenían en cuenta todas las recomendaciones menos una, que es fundamental y que afecta a la playas del norte”. En concreto, “se establece que, para hacer el cálculo del aforo de cada arenal, además de dividir lo disponible entre cuatro metros cuadrados por bañista, lo que puede ser razonable en función del distanciamiento social; se ha marcado que hay que restar de la playa la línea que marca la pleamar y retranquearla seis metros más”. Es decir, para que la playa cumpla con lo marcado en esa orden ministerial, debería de disponer de al menos seis metros en el momento en el que la marea esté subida.

Eso significa que, “en muchas zonas de la costa de Cantabria, País Vasco, Asturias o Galicia, no habría prácticamente playas. Con estos planteamientos, habría arenales muy difíciles de abrir muchos días del verano. A eso hay que sumarle nuestra particular climatología, en la que sabemos que hay que aprovechar los días en los que el sol es generoso”.

Con todo, desde el ICTE “estamos pidiendo una revisión de esta orden para que contemple esta realidad de las playas del norte y se tomen los criterios que se habían consensuado, que son los que permiten que cada Ayuntamiento haga el cálculo de aforos en función de sus características propias y teniendo en cuenta que, en vez de tomar la línea de la pleamar, hay que tomar la que en cada momento sea primera línea de playa, que es el punto en el que más cerca del mar se puede situar la gente para tomar el sol y marcar los seis metros hacia la orilla para crear un pasillo en el que los ciudadanos pueda pasear o estar en tránsito hacia el baño”.

Mirones no sabe si “los Consistorio han tomado conciencia de que la orden les responsabiliza de la organización de los aforos”. En ese sentido “el ICTE se pone a su disposición para hacer esos cálculos y preparar un plan de contingencia específico para ellos. A partir de ahí, cada Ayuntamiento será competente para actuar como considere oportuno”.

El ICTE está compuesto por las patronales nacionales del sector turístico, la Secretaría de Estado de Turismo, las comunidades autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias. Además, abarca 21 subsectores (hostales, campings, balnearios, casas rurales…).