EL AYUNTAMIENTO RECHAZA EL RECURSO DE LAS JUNTAS VECINALES AFECTADAS POR EL CANON DEL AGUA. SÁMANO, ONTÓN, OTAÑES Y MIOÑO TENDRÁN QUE PAGAR CANTIDADES MILLONARIAS

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Junta Vecinal de Sámano (2)

6 SEPTIEMBRE 2016 /

Las cuatro juntas vecinales afectadas por la situación generada en torno a la subvención del canon del agua (Sámano, Ontón, Otañes y Mioño), han recibido en los últimos días dos comunicaciones del Ayuntamiento. En una de ellas se resuelve negativamente el recurso que presentaron contra la reclamación del Consistorio para que devolvieran dicha subvención. En la segunda carta emitida desde la administración local, se recogen dos recibos a pagar por la pedanía: uno con el dinero de la mencionada subvención y otro con los intereses de demora a contar desde el año 2011.

Recordamos que en 2009 todas las juntas vecinales, a excepción de Santullán, firmaron un convenio por el que el Ayuntamiento les entregaba una cantidad económica, bajo la denominación de subvención, a cambio de sus infraestructuras del agua. Se daba de plazo hasta 2011 para justificar las inversiones que se realizasen con ese dinero. Ese plazo de justificación fue ampliado posteriormente para que después el Ayuntamiento tuviera que anular esa decisión y volver a lo inicialmente previsto.

Al no haber justificado las inversiones estas cuatro pedanías dentro de ese plazo, el Ayuntamiento reclama la devolución de la subvención, un término para denominar ese dinero que los propios alcaldes pedáneos han criticado, defendiendo que, si se entregaron las infraestructuras del agua a cambio, debería haber sido una asignación que, por tanto, no necesitaría justificación en un periodo de tiempo tan cerrado.

De momento, las juntas han recibido esas comunicaciones del Ayuntamiento. Por ejemplo, a Sámano se le gira un recibo de algo más de 900.000 euros (subvención) y otro de algo más de 300.000 (intereses de demora). En el caso de Ontón son unos 200.000 euros por un lado y unos 70.000 por otro. Para Otañes, la cifra es de cerca de medio millón de euros.

Hacer frente a esas reclamaciones dinerarias ocasionaría a estas cuatro pedanías un importante problema económico, arrastrándolas a la quiebra.