HOY SE CUMPLEN 40 AÑOS DE LA CONSULTA POPULAR DE CASTRO NOVO

JUANTXU BAZÁN NOS RECUERDA AQUELLOS CONVULSOS MOMENTOS

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Este lunes 16 de diciembre de 2019 se cumplen 40 años desde la celebración de la consulta popular sobre Castro Novo. Una consulta que marcó un hito histórico al ser la primera que se realizaba en democracia y la primera desde la República. Los medios de comunicación local, regional y nacional recogieron todo lo sucedido en torno a esta votación y a los acontecimientos previos y posteriores, con un clima de crispación en Castro, en materia social y política, entre los que defendían aquel proyecto urbanístico y los que estaban en contra del mismo.

El 54% de los castreños que participaron en aquella votación rechazaron Castro Novo, frente al 46% que lo apoyaron. Se trataba, sin embargo, de una consulta no vinculante ya que, en aquel momento, la legislación no regulaba este tipo de votaciones. En cualquier caso, la opinión popular caló en las decisiones políticas, hasta cierto punto.

Sobre todo lo que ocurrió en aquel tiempo y el resultado urbanístico actual en la zona, hemos hablado en Castro Punto Radio con Juantxu Bazán, quién participó en las campañas contra el proyecto, llegando incluso a protagonizar, junto a otros compañeros, una huelga de hambre en el Ayuntamiento reclamando la celebración de la consulta popular, que tuvo lugar el 16 de diciembre de 1979 “con todos los recursos electorales que había al alcance del municipio en aquel momento: urnas, colegios electorales, interventores, presidentes de mesa, vocales, etc”.

La ciudadanía se volcó en la defensa o rechazo a un proyecto que “era decisivo para el futuro de la ciudad y que, nosotros entendimos que debía resolverse en las urnas. Aun sabiendo que no era vinculante desde el punto de vista formal, porque el Ayuntamiento ya había decidido aprobar los planes parciales, considerábamos que, políticamente, era condicionante y determinante para decidir cuál era el futuro de este proyecto”.

Pocos meses antes de la votación se habían celebrado elecciones locales, que había ganado el partido de Manuel Gutiérrez Elorza ‘Lolín’, obteniendo mayoría con 11 de los 17 concejales que en aquel momento conformaban la Corporación.

El Gobierno municipal defendía Castro Novo y rechazaba celebrar una consulta, pero, “a finales de junio de 1979, se consiguió que toda la Corporación, salvo el alcalde y una concejala, votara sí a la consulta. Una decisión que se tumbó cuando Gutiérrez Elorza declaró ilegal esa consulta porque el Ayuntamiento no tenía competencias para ello”.

Comenzaba así un verano que “fue efusivo en cuanto a las protestas populares, manifestaciones espontáneas, con la boca amordazada, encadenamientos, asambleas en la plaza, intervenciones de las fuerzas armadas, protestas en Santander…”. Los defensores del sí a Castro Novo “hacían también su campaña.  No hubo movilizaciones, pero sí algunos momentos de tensión en las sesiones plenarias, que se abarrotaban de gente. Hubo órdenes de desalojo por parte del alcalde que eran seguidas de ocupaciones del pleno”.

El debate fue “a veces bastante virulento. Hubo familias, aunque no fue la generalidad, en las que hubo discusiones, peleas y rupturas de amistades”.

Y, además, “estaban las campañas en los medios de comunicación, con dos periódicos locales, el Proel defendiendo la consulta y el no a Castro Novo y La Ilustración en contra de la consulta y a favor del sí”.

Al final, un grupo de siete personas “decidimos hacer huelga de hambre en el Ayuntamiento. Hubo mucha tensión hasta que, después de seis días, se anunció la decisión del alcalde de ceder y celebrar la consulta popular”.

Un día como hoy a las 10 de la noche, “María Asunción Calera anunciaba en el balcón del Ayuntamiento los resultados de la consulta y fue una auténtica eclosión de alegría, con cientos de personas celebrando. El pueblo había hablado, pero meses después llegaron declaraciones de que esa consulta no era vinculante y que no iba a condicionar que los planes parciales siguieran adelante. Pasaron tres años con cierta tensión, en los que se llegaron a poner carteles de próxima construcción y se llegó a tirar la arena y la grava almacenadas para tratar de boicotear el comienzo de esas nuevas construcciones. Hasta que llegaron las elecciones en el año 1983 y gobernaron PSOE e ICU”.

Sin embargo, se pasó de “una enorme ilusión, a lo que es la frustración de que, aquello que había decidido el pueblo que no era de su agrado, a día de hoy está plasmado”. Se ha referido Bazán al desarrollo Urbanístico de la zona de Cotolino, “que es el Castro Novo versión chapucera y que se extiende desde las campas de Cotolino hacia Arcisero y La Cruz, aunque queda por desarrollar casi el 40% de la superficie, porque Castro Novo llegaba hasta la parte de atrás de la playa de Dícido (Mioño)”. Y es que, “el proyecto original desapareció, pero no lo esencial de Castro Novo, que eran los planes parciales. Aun así, ésa es la zona mejor desarrollada de la ciudad en un momento del boom excesivo que provocó el Plan General del 97”.

Con todo, “la reflexión más grave que se puede hacer, más allá de la nostalgia, es que, para lo que sirvió aquella consulta, fue para constatar que los poderes públicos van por una lado y la decisión popular por otro. Se desobedeció la voluntad popular. Hubo un momento favorable para que esa decisión se plasmara en la revisión del Plan General y, las fuerzas de izquierda (PSOE e ICU) que gobernaron tras las elecciones de 1983 y que defendían el no a Castro Novo, tampoco fueron capaces de hacerlo. Se encargó la revisión del Plan General. Se plasmó incluso en un papel la alternativa, con un crecimiento de viviendas unifamiliares escaso en la zona de Vistalegre hacia La Cruz y un desarrollo de equipamientos públicos en el entorno donde está ahora el estadio Riomar. El crecimiento de la cuidad se aglutinaba de una manera amable y con zonas verdes hacía en el sur, más o menos en la zona en la que están el colegio Arturo Dúo y el polideportivo Pachi Torre”.

ICU y el PSOE “empezaron a protagonizar discusiones y no se atendió a lo que podía ser una salida amable y legalmente admisible a través del urbanismo”.

El relato completo de Juantxu Bazán en Castro Punto Radio se puede escuchar o descargar en el siguiente enlace: