LA ASOCIACIÓN FLAVIOBRIGA PARA LA PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO CREE QUE EL PUERTO DE CASTRO “NO SE PUEDE CONVERTIR EN UN ESPECTÁCULO GROTESCO”

MUESTRAN SU DISCONFORMIDAD CON LA COLOCACIÓN DE LA ESTATUA DEL BALLENERO Y ABOGAN "POR AVANZAR EN LA CREACIÓN DE UN MUSEO MUNICIPAL DE LA PESCA"

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La ‘Asociación Flaviobriga para la protección y difusión del Patrimonio de Castro Urdiales’ ha manifestado, en un comunicado, su “disconformidad con la colocación de la estatua del ballenero en el muelle sur del puerto, sin ignorar que el propósito de homenajear a los balleneros pueda ser loable”, y aboga por avanzar en la institución de un Museo Municipal de la Pesca.

Para esta asociación, “el puerto de Castro Urdiales es un espacio histórico de enorme valor, y los muelles de la dársena se han conservado de manera óptima desde que fueran construidos para dar cobijo a la pequeña flota pesquera y a los ocasionales buques que recorrían la costa cantábrica y buscaban refugio en nuestra villa, a lo largo del siglo XVI. Es cierto que se han añadido algunos elementos para facilitar las tareas pesqueras, como la grúa, los faros, la caseta de la Cruz Roja, pero eran un mal menor para no dar del todo la espalda a la modernidad. El puerto, en líneas generales, mantiene su anatomía genuina, y puede presumirse que es de los mejor conservados de España”.

Para Flaviobriga, la ubicación del monumento ballenero en medio del muelle sur “despierta varios contras que deben ser estimados por las autoridades. No es recomendable que las corporaciones municipales alteren el patrimonio de todos los castreños sin consultar a la ciudadanía, pero incluso consultándola, es imprescindible valorar con expertos la idoneidad de tales obras, pues lo que se añada puede avanzar en detrimento de la buena conservación de nuestro puerto, precisamente porque resulta en demérito de su forma original. Por otra parte, añadir esculturas u otros ítems en espacios históricos requerirá de un escrupuloso mantenimiento, pues en unos años puede resultar que tengamos un montón de hierros oxidados en medio de un valiosísimo enclave patrimonial. Eso es añadir una carga sustanciosa a los gastos municipales, que no está de más recordar que ya hay problemas de mantenimiento en muchos bienes históricos del municipio”.

Concluyen afirmando que “la atracción que semejante estructura pueda ejercer sobre el turismo no puede tomarse como justificación de su establecimiento. Lo extravagante o excéntrico puede tener una atracción aún mayor para el turista interesado en hacerse unas fotos y marcharse, pero eso no significa que debamos convertir el puerto en un espectáculo grotesco. Existen proyectos que podrían enaltecer el desempeño de cualquier corporación municipal, avanzar en pos del prestigio de Castro Urdiales como puerto pesquero y servir a la vez de homenaje a sus marineros. Un proyecto en el que se puede invertir el dinero y que además atraerá al turismo desde una posición de largo más edificante, es la instauración de un Museo Municipal de la Pesca o de la Mar, para lo que la ciudad cuenta con numerosos entusiastas, piezas de coleccionista y estudiosos, y resultará mucho más duradero y provechoso a los pescadores”.