LAS REDERAS DE CANTABRIA RECLAMAN MÁS ATENCIÓN PARA MEJORAR SUS DERECHOS Y EQUIPARARLOS A LOS DE LOS HOMBRES

CREEN QUE EL FUTURO DE SU PROFESIÓN PELIGRA PORQUE NO HAY RELEVO GENERACIONAL Y PIDEN A LA ADMINISTRACIÓN CURSOS DE FORMACIÓN 

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La Asociación de Rederas de Cantabria (Arebaca), que suma en la actualidad unas 26 integrantes de Colindres, Laredo, Santoña, Santander y San Vicente de la Barquera, está luchando por los derechos laborales de las profesionales de un sector que, actualmente, tiene un futuro muy incierto. La presidenta del colectivo, Eva Bustillo, ha señalado en Castro Punto Radio que lo fundamental, a día de hoy, es “conseguir el coeficiente reductor que nos permita una jubilación anticipada y que se consideren enfermedades profesionales dolencias como lumbalgias, tendinitis o túnel carpiano que, en la actualidad, se consideran comunes”.

Derechos que el sector más masculino de la pesca ya tiene y “nosotras no. Debemos romper ese techo de cristal porque hacemos nuestro trabajo igual que ellos y no entendemos el porqué de esa diferencia”.

Bustillo ha destacado la importancia de que las administraciones atiendan más las necesidades y las circunstancias de una profesión “imprescindible para pescar porque, sin redes, los barcos no pueden salir a faenar. Si las rederas desaparecen lo van a tener muy complicado. En Cantabria si hablamos de que la media de edad de las rederas son unos 45 años, si no hay un relevo generacional, en unos 20-25 años, la cosa va a estar muy complicada”.

En este sentido, “desde las administraciones deberían impulsar cursos de formación porque ahora en nuestra región no los hay”. Desde Arebaca consideran que “el de la pesca en general es un sector que está un poco abandonado y al que se debería prestar más atención”. Y es que, “si tenemos en cuenta que cada año se reduce el número de barcos, al final parece que la tendencia es a la desaparición y sería un desastre”.

Bustillo ha destacado la importancia de hacer atractiva la profesión de redera, aunque es consciente de que las condiciones laborales hacen que éste “no sea un trabajo que quiera mucha gente”. La inmensa mayoría de estas trabajadoras son autónomas. De hecho, “desconozco si hay alguna en una situación diferente”. Trabajan para distintos barcos, cobran por las horas que cosen y no tienen un horario fijo o cerrado. “Puedes meter un día 8 horas, pero también 9, 10 o 12 porque el barco necesita las redes para salir a la mar. Tampoco tenemos días fijos. Es decir, a lo mejor estás varias jornadas en casa porque no hay trabajo y de repente te llaman a las ocho de la mañana para que bajes a las nueve o a las 12 para que bajes a las tres de la tarde”.

Por el momento no hay ninguna integrante de Castro en Arebaca. Bustillo ha destacado la importancia de que “nos sumemos al colectivo el mayor número de rederas posible porque, de esta forma, la fuerza que podríamos hacer sería mayor”. Con este mismo fin, “nosotras estamos trabajando en conjunto con colectivos del País Vasco, Asturias y Galicia porque solas es más difícil hacer algo”.

Una decena de rederas de Arebaca se desplazó hace unos días a Gijón para participar en el VI Congreso de la Red Española de Mujeres del Sector Pesquero, que tenía por lema ‘Por la igualdad en la pesca’. Un viaje que pudieron realizar gracias a la colaboración del GAC Oriental, que se hizo cargo del coste del desplazamiento y la estancia. Formar parte del GAC “nos está ayudando a tener visibilidad”.

Imagen de las rederas de Arebaca en su viaje a Gijón.