LOS HOSTELEROS OPINAN SOBRE LAS MEDIDAS RESTRICTIVAS APROBADAS POR EL GOBIERNO DE CANTABRIA PARA EL SECTOR

EL SÁBADO SE CELEBRÓ EN CASTRO UNA MANIFESTACIÓN EN APOYO A COMERCIANTES Y HOSTELEROS

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El pasado sábado por la mañana se convocó una cacerolada en la Plaza del Ayuntamiento, seguida de una manifestación por varias calles del centro, en la que numerosos ciudadanos apoyaron al comercio y la hostelería ante las nuevas medidas restrictivas en vigor.

Sobre la situación del sector hemos hablado en Castro Punto Radio con Iñaki Pons, responsable de varios locales de hostelería. Ha señalado que “los pubs los tenemos cerrados, el hotel Ardigales sólo puede funcionar al 33% de ocupación según la norma y hemos tenido que mandar al ERTE a los tres trabajadores porque no estamos ni al 5% de ocupación. En cuanto al Asador El Puerto, hemos mandado a 12 personas al Erte y las que siguen están a media jornada, trabajando con la terraza y en unas circunstancias muy precarias”.

Pons ha señalado que “el Ayuntamiento están dando cierta maga ancha y no nos están molestando con el tema de la ocupación de terrazas, pero eso no es una solución porque, si llueve, no factura nadie. Es un pequeño parche y los políticos tendrían que ponerse más de acuerdo entre todos y sacarnos adelante como se pueda”.

Ha lamentado que “hay 7 u 8 locales que ya he visto que han cerrado definitivamente, y más que va a haber. Somos un motor de la economía municipal y nos deberían ayudar, al menos económicamente”. En este sentido, se ha quejado de que “me ha llegado el recibido municipal de colocación de carteles. Desde el Ayuntamiento tienen que minimizar esos gastos porque no podemos estar pagando cuando estamos cerrados o en precario. Nos pegan la puntilla por todos los sitios”. Tampoco le parece suficiente la ayuda del Ayuntamiento a autónomos y pymes. “A una empresa como la mía, que nos den 1.000 euros en irrisorio. No nos llega ni para el recibo del agua”.

Para terminar, Pons ha afirmado que “hay muchos focos de infección que no se están atajando, como ver 200 chavales en el parque o 25 personas en el autobús. Siempre echamos la culpa a los hosteleros. No lo entiendo, se junta una familia y come y no hay problema, pero si van a un restaurante si lo hay”.

Sobre toda esta situación, hemos hablado también con José Antonio Muñoz ‘Choche’, responsable del disco-bar Trastos. “Hemos sacado mesas a la calle para poder seguir abriendo pero, cuando haga malo tendremos que cerrar”.

Del mismo modo, “llevo dos semanas abriendo a las 12 del mediodía los fines de semana para tener un número de horas mayor y poder facturar hasta las 10 de la noche”.

Ha lamentado que “la hostelería se ha demonizado desde el principio de la pandemia y el ocio nocturno todavía más. Éramos los malos de la película y hemos sido los ‘pagafantas’. Desde julio se han tomado medidas en la hostelería de noche y ha seguido habiendo casos. Y es que, no vale cerrar los locales de noche cuando los de día han hecho lo que les ha dado la gana. Ha habido masificaciones en las calles La Rúa y Ardigales y nadie lo quiere decir”.

Ha criticado que los responsables políticos “no saben por dónde les da el aire y cada día nos dicen una cosa diferente”. En este sentido, “el presidente Revilla dio una rueda de prensa el pasado miércoles anunciando, entre otras cosas, que no se podía servir en el interior de los locales de hostelería. Aseguró que la medida entraría en vigor esa misma tarde y, finalmente, no lo hizo hasta las 00:00 horas del sábado. Hubo negocios que regalaron sus pinchos pensando que tenían que cerrar el jueves y, al final, pasaron más días”.

También el hostelero y comerciante Santiago Cortés ha opinado sobre la situación y ha apelado a la “necesidad de que las administraciones públicas acompañen sus medidas restrictivas de ayudas económicas, como se está haciendo en otros países”.

En su caso, la crisis de la COVID le ha obligado a cerrar su restaurante en la calle Ardigales, “con tres trabajadores al paro y después de hacer un importante desembolso en medidas de seguridad, como colocación de mamparas”. Pero “no hemos podido continuar adelante”.

El sector “está en una situación muy alarmante y, de aquí a diciembre, no vamos a quedar ni el 50% de los negocios”.

Considera que las autoridades sanitarias cántabras “no van a tardar mucho en aplicar la medida de cierre de la hostelería, al igual que han hecho otras comunidades. Está bien cerrar para atajar la situación, pero hacen falta medidas socioeconómicas que ayuden al sector, porque van a aquedar muchas familias tocadas”.

Foto: Castro Digital.