POLICÍA LOCAL Y GUARDIA CIVIL INTENSIFICAN ESTE FIN DE SEMANA EL CONTROL DE BOTELLONES Y CELEBRACIONES EN LONJAS

SE PREVÉ QUE “PUEDA HABER CIUDADANOS QUE QUIERAN CELEBRAR ALGÚN TIPO DE FIESTA” COINCIDIENDO CON LA ASUNCIÓN

1063

El Ayuntamiento ha acogido esta mañana una reunión que tenía como fin preparar el dispositivo de seguridad y emergencias de cara a este próximo fin de semana, que será un tanto especial. Y es que, en circunstancias normales, los castreños estaríamos celebrando las fiestas de La Asunción y San Roque, que han quedado suspendidas. En cualquier caso, no se descarta que puedan proliferar los botellones y las celebraciones en lonjas de ocio, por lo que se extremará la vigilancia y se ampliará el número de efectivos policiales en la calle con respecto a cualquier otro fin de semana del verano.

Así lo ha señalado en Castro Punto Radio el subinspector jefe de la Policía Local, Domingo García. “Lo que hacemos es una previsión de la problemática con la que nos podemos encontrar. Fundamentalmente nos basamos en la experiencia para ello y, en este caso, aunque no hay ningún evento festivo programado, quizá interesa hacer una previsión respecto de que pueda haber algunos ciudadanos que entiendan que conviene continuar con una tradición habitual y celebrar algún tipo de fiesta sustitutiva”.

García ha recordado que, “en la situación en la que estamos, y más si escuchamos las noticias sobre la evolución de la pandemia, hay que ser especialmente cuidadoso y tratar de evitar cualquier escenario que vaya a generar mayor riesgo con respecto a nuevos contagios”.

Policía Local y Guardia Civil estarán coordinados este fin de semana para controlar determinadas zonas “que se sabe que son conocidas para celebrar botellones o reuniones de cuadrillas de jóvenes. Se trata de evitar que se desarrollen este tipo de situaciones que pueden favorecer la expansión de la enfermedad”.

En este sentido, los agentes estarán también pendientes de la meteorología, “que influye mucho en estos temas. El sábado hay previsión de lluvias, por lo que zonas resguardadas, como los soportales del Ayuntamiento, van a estar especialmente vigilados”.

Del mismo modo, “se van a controlar lonjas juveniles y chocos privados, aunque la vigilancia en este caso es más complicada que en la vía pública”. El jefe de la Policía ha insistido en que “la obligación de todos es protegernos a nosotros y a los demás. Los que tengan previsto hacer alguna marmita de bonito en estos chocos privados, al no ser en su mayoría unidades familiares convivenciales, están obligados a mantener la distancia de seguridad y, dentro del local, usar la mascarilla”.

García ha dejado claro que “los policías tienen órdenes claras de denunciar todas las situaciones irregulares que se produzcan. Vamos a ser taxativos y no vamos a advertir ni nada por el estilo. A estas alturas todo el mundo conoce la normativa y debería estar concienciado. Quién lo vulnere, recibirá una sanción si es visto por la Policía o la Guardia Civil”.

PLAYAS

Con respecto a las playas, “este fin de semana, lo que fundamentalmente nos afecta es la situación de los arenales de Oriñón y Sonabia que, sobre todo coincidiendo con buen tiempo, tienen una elevada demanda de bañistas, la mayoría de los cuales llegan en su vehículo privado. Aunque el espacio para disfrute de la playa es amplio, no así el que hay para dejar los coches. Nos tememos que adaptar a la situación según la vayamos viendo y, en función de cómo vaya desarrollándose el tráfico, el estacionamiento o la saturación de personas,  se tomará la determinación de impedir nuevos accesos de conductores”.

García ha señalado que “hay negocios de hostelería en la zona que tienen reservas. En estos caso, a quien pueda acreditar que tiene una reserva y hay un parking disponible para dejar su vehículo, se le dejará pasar”.

Imagen de un botellón en el San Guillén durante el mes de julio.