EL PRESIDENTE DEL SÁMANO ASEGURA QUE LAS CHOZNAS ESTÁN FUNCIONANDO BIEN, AUNQUE LA PRIMERA SEMANA ES “PARA CUBRIR GASTOS”

JOSEBA FERNÁNDEZ APUESTA PORQUE, DESDE LA MEGAFONÍA DEL RECINTO, SE ENVÍEN MENSAJES PARA QUE LA GENTE RECOJA LA BASURA Y LO DEJE TODO LIMPIO

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Las choznas gestionadas por los clubes y asociaciones y que se instalan en la zona de San Guillén durante la Semana Grande y el Coso Blanco “están funcionando bien”, como ha señalado en Castro Punto Radio el presidente de la UD Sámano, Joseba Fernández. La gente “está respondiendo bien, como suele ser habitual porque es un recinto que gusta y, además, el tiempo está acompañando. Poco a poco se va haciendo caja”.

Ahora bien, “la mayor parte de los días se trabaja sólo para cubrir los gastos y lo que te queda limpio es algo menos de lo que se hace en el Coso Blanco, así que estamos cruzando los dedos para que no llueva ese día”. Y “no es tampoco una barbaridad lo que los clubes y asociaciones ingresan con estas instalaciones. Pueden quedarte alrededor de 3.000 euros, 4.000 dependiendo de cada chozna. Puede parecer mucho dinero, pero es que son muchas horas de trabajo y un montón de gente implicada. Lo que se saca va íntegro para el club pero, si esto fuera un trabajo, no sería rentable porque no daría para pagar a cada persona que trabaja”.

Para poner en marcha una chozna, cada colectivo debe desembolsar unos 1.800 euros “entre la megafonía, la propia chozna, la seguridad, la fianza…”. A partir de ahí, hay que comprar todo el material necesario para ofrecer el servicio y, por ejemplo, “el primer pedido de bebida ronda los 3.000 euros, que se pagan cuando se hace el segundo pedido porque, de lo contrario, sería imposible”.

Pese a que las choznas están abiertas desde las 19:00 horas, según Fernández, “cuando son rentables y se saca algo de dinero es a partir de la una de la madrugada”. Teniendo en cuenta los horarios de cierre, apenas tienen unas horas para hacer caja. En cualquier caso, el presidente de la UD Sámano está de acuerdo con que se establezcan esos límites de cierre porque “se hará menos dinero que cuando no había horarios, pero es lo mejor porque, si no, es una locura. Es imposible cerrar y llega un momento en el que, aunque te quieras ir, no puedes echar a la gente y está aquello a reventar”.

Por último y en cuanto a la basura y restos de botellón en la zona de San Guillén tras cada noche festiva, ha dicho que “queda todo hecho un desastre, aunque los servicios de limpieza están funcionando muy bien y por la mañana está todo bastante limpio”.

Ha hecho un llamamiento a la responsabilidad en este sentido y a que se repita lo sucedido ayer tras la romería de San Pelayo en La Atalaya. “Me pasé cuando acabó y estaba todo impoluto. Se te caían hasta las lágrimas”.

Durante la romería se repartieron bolsas de basura y fueron constantes los mensajes, desde el escenario, pidiendo limpieza. Fernández aboga por seguir el ejemplo en las choznas. “Nos tendríamos que reunir hoy todos los que las gestionamos y acordar que, por megafonía, se vaya recordando, cada poco tiempo, que hay que recoger. Lo de ayer fue un éxito y se ve que, cuando la gente se conciencia, es capaz de dejarlo limpio”.