UNA EMPRESA DE TORRELAVEGA APLICA UNA TÉCNICA QUE DETECTA FIGURAS PALEOLÍTICAS EN LAS CUEVAA HASTA AHORA INVISIBLES AL OJO HUMANO

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Cantabria en general y Castro en particular cuentan con un valioso y variado patrimonio subterráneo. En nuestro municipio, contamos con yacimientos de pintura rupestre localizados en La Lastrilla, El Cuco o Cueva Urdiales. La aplicación de nuevas técnicas de teledetección hiperespectral está permitiendo detectar pigmentos y figuras paleolíticas que, hasta ahora, el ojo humano no había sido capaz de ver.

Hemos hablado en Castro Punto Radio con Vicente Bayarri, ingeniero de formación, que junto a su socio Jesús Herrera en la empresa torrelaveguense Gim-Geomatics, han desarrollado este sistema con el que llevan años colaborando en el ámbito de la arqueología, desarrollando trabajos de georreferenciación, fotogrametría y teledetección en cerca de un centenar de cuevas.

Entre ellas la de El Castillo en Puente Viesgo donde, con esta técnica, se han documentado nuevas figuras y trazos inéditos hasta ahora.

Como ha explicado Bayarri, “una cámara de fotos recoge datos por tres canales (rojo, verde y azul). Nosotros abarcamos desde el ultravioleta hasta el infrarrojo cercano. Empezamos a ver cosas que no eran antes visibles. Es una evolución más en los metidos de captura”.

Se puede aplicar en cualquier cueva y el proceso es el siguiente. “En las que se descubren nuevas, se hacen catálogos de cavidades con espeleólogos y, si ven algún pigmento, nos avisa la Consejería de Cultura correspondiente. En las cuevas viejas que ya han sido descubiertas, hay distintos investigadores que se encargan de estudiar la zona. Nosotros hacemos nuestro trabajo, que es objetivo, y es el arqueólogo el que le da sentido arqueológico o prehistórico a esos datos que obtenemos”.

Bayarri señalaba que muchos investigadores y especialistas, que llevaban décadas estudiando estas cavidades, se han llevado “una gran sorpresa”. La técnica supone un enorme avance en la investigación y descubrimiento de grabados y pinturas con decenas de miles de años de antigüedad. En el caso de las cuevas ya conocidas, el catálogo de hallazgos aumenta considerablemente, y abre camino para la localización de otras que pueden contener estos tesoros artísticos, hasta ahora desconocidos.

Imagen de pintura en la cueva de El Cuco: GAEM Arqueólogos.