LA UNIÓN DE CONSUMIDORES ADVIERTE SOBRE LOS RIESGOS DE LOS CRÉDITOS AL CONSUMO

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La situación económica actual, derivada de la pandemia, ha ocasionado un aumento de los ciudadanos que recurren a la solicitud de créditos al consumo a través de las distintas empresas que se publicitan en los medios de comunicación y que ofrecen dinero de forma rápida. Cantidades que vienen acompañas de intereses muy altos que, incluso, estas firmas han aumentado al tiempo que se ha incrementado la demanda de este tipo de préstamos.

Como ha señalado en Castro Punto Radio el abogado de la Unión de Consumidores de Cantabria, Enrique Solís, “el cebo viene dado de varias maneras: por un lado, publicidad muy agresiva por parte de estas compañías; por otro, la inmediatez del préstamo, porque en 24 horas o menos puedes disponer de ese dinero; y porque las cantidades solicitadas no son muy amplias. Todo eso hace picar al consumidor sin darse cuenta de dónde se está metiendo realmente”.

Recomienda “tener paciencia y tranquilidad”, aunque es consciente de que “estos créditos están destinados a quién no puede esperar porque está muy acuciado por algún tipo de deuda que tienen que liquidar inmediatamente”. De no existir esta urgencia “hay que comparar bien las condiciones”. Además, “es importante obtener copia de esas condiciones y, sobre todo,  exigir a la entidad de crédito un cuadro de amortización por el sabremos cuánto vamos a tener que pagar cada mes, cuál es el inicio y la finalización del abono y el coste total”.

A la hora de conceder estas cantidades “las empresas corren ciertos riesgos porque no son préstamos garantizados con bienes”. Sin embargo, “se ha visto que, últimamente, no piden ni una nómina para comprobar la solvencia, sino que automáticamente lo conceden. Lo hacen porque saben que, al final, tienen mecanismos para tirar del consumidor”. Si dejas de pagar, “te van a estar agobiando mediante llamadas y comunicaciones escritas, te pueden incluir en un fichero de impagados y a la hora de pedir un préstamo o comprar algo financiado, vas a estar cogido de pies y manos. Vas a ser un consumidor zombi. Finalmente, te pueden llevar a la vía judicial y reclamarte ese préstamo, los intereses, los gastos y, si supera los 2.000 euros, incluso las costas procesales”.