EL CONCEJAL DE HACIENDA, EL VICEINTERVENTOR Y UNA TÉCNICO DE PERSONAL DEL AYUNTAMIENTO DE CASTRO, IMPUTADOS POR ACOSO LABORAL

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Portada El Mundo 3-02-15 (Imputado Viceinterventor y varios)

5 FEBRERO 2015 /

“TRES IMPUTADOS EN EL AYUNTAMIENTO DE CASTRO POR UN CASO DE ACOSO LABORAL”, PUBLICA EL MUNDO CANTABRIA

Según informa el periódico El Mundo Cantabria en su edición de este martes día 3, “un supuesto caso de acoso laboral a un funcionario en el Ayuntamiento de Castro Urdiales ha arrojado tres imputaciones de personal municipal. Los citados a declarar deberán comparecer en sede judicial el próximo 14 de abril”.

“Los declarantes serán Fernando Martínez, viceinterventor; Agustina González, técnico en recursos humanos; y Francisco Javier Muñoz Arriola, concejal de Hacienda del equipo de gobierno”, indica el rotativo cántabro.

“Estas tres personas deberán comparecer en los tribunales el próximo 14 de abril para declarar en calidad de imputados ante un supuesto caso de acoso a un funcionario, toda vez que, según el afectado, sus superiores dejaron de darle encargos y estuvo cerca de un año «navegando por internet» en su mesa de trabajo”, continúa El Mundo.

“La citación de la magistrada llega después de que el damnificado, que realiza funciones administrativas en el área de Intervención del Ayuntamiento, y haya explicado el caso ante la juez María José Ruiz González.
Según su relato, los hechos se remontan a 2012, cuando el
funcionario sufrió un accidente de circulación que le obligó
temporalmente a coger la baja. Tras su retorno, se percató de que los encargados no le encomendaban ninguna tarea, hasta que días después se le instó a abandonar su puesto, a lo que él se negó”, relata el rotativo cántabro.

“Tal situación derivó en que el Consistorio de Castro Urdiales estuvo
pagando la nómina a un empleado por no hacer nada. De hecho, se estima que desde el arranque del conflicto hasta la actualidad el gasto para el erario público se acerca a los 130.000 euros”, señala El Mundo.

“El empleado igualmente tenía que pasar su jornada laboral en una estancia junto a diferente maquinaria municipal, con los consecuentes ruidos y cambios de temperatura. Esta situación fue puesta en conocimiento de la Corporación, incluido el alcalde Iván González, con cerca de 40 escritos, aunque nunca recibió respuesta”, relata el periódico cántabro.

“El funcionario, policía en segunda actividad, lleva 30 años adscrito al Consistorio, aunque en marzo de 2013 se vio finalmente obligado a pedir la baja dado el presunto mobbing que estaba sufriendo.
Situación que se prolongó hasta el pasado mes de octubre, aunque aún no ha vuelto a su puesto al estar de vacaciones.
Igualmente, la magistrada pide al interventor diversa documentación para aclarar el conflicto”, concluye la información publicada hoy por El Mundo Cantabria.