EL JOVEN GURIEZANO ÁNDER DEL CASTAÑO SE RECUPERA DE LAS GRAVES LESIONES SUFRIDAS TRAS SER ARROLLADO POR UN COCHE CUANDO ENTRENABA CON SU BICICLETA

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11 JULIO 2017 /

El guriezano de 19 años Ánder del Castaño se encuentra en casa recuperándose de las graves lesiones sufridas tras ser arrollado por un vehículo cuando se encontraba entrenando con su bicicleta en la carretera que va de Sopuerta a Muskiz.

El suceso fue de tal gravedad que durante unas horas se temió por su vida. Afortunadamente va avanzando poco a poco en su recuperación, aunque el proceso será largo. Parte de la lesiones que ha sufrido le impiden hablar en este momento, pero sí hemos podido compartir unos minutos en Castro Punto Radio con su padre Javier del Castaño.

Ha relatado cómo su hijo salió, como todas las mañanas, a entrenar y lo hizo “muy ilusionado porque empezaba a coger la bicicleta después de salir de una lesión y se había marcado como objetivo estar a tope de nuevo para agosto o septiembre”. Según Javier, “cuando te llama la Ertzaintza y te dice que tu hijo ha sufrido un accidente te pones muy nervioso pero, cuando llegas al hospital de Cruces y te comentan que está estable pero que le están haciendo pruebas y pasa el tiempo y no te dan novedades, es horrible. Después salen los médicos y te dicen todas las lesiones que tiene y que en principio su vida no corre peligro pero hay que esperar unas horas para ver si hay lesiones cerebrales. Se te cae el mundo encima”.

Afortunadamente Ánder se está recuperando, aunque son muchos los golpes que recibió y el proceso será largo. Como ha contado su padre, “ahora empieza a hablar, pero lo hace muy bajito” Y es que, “tiene fracturados el maxilar inferior y superior, hundimiento del pómulo derecho, la vértebra de 8 aplastada, lesiones en la clavícula, una costilla rota y dos figuradas, más de 30 puntos en el labio supero, ocho en la ceja, alguno en la mano y ha perdido varias piezas dentales”.

Con todo, “tiene inmovilizada la mandíbula y no le permite abrir la boca más que un poco. Hasta hace dos días comía con una jeringuilla y ahora con una cucharilla y sólo líquidos. Tendrán que pasar, por lo menos, tres semanas para poder empezar a comer algo sólido”.

Con respecto al accidente, Javier ha explicado que el vehículo que arrolló a su hijo “cometió una infracción al código de seguridad. Iba por la carretera en sentido contrario a Ánder. A la altura de un parking que hay en la zona y al que parece que quería ir, según relata un testigo, hizo dos amagos de girar y justo cuando lo hizo pegó a Ander. Giró, además, en un lugar de línea continua. Le impactó con la esquina del morro del coche y mi hijo cayó seco, como si hubiera pegado contra una pared”.

Javier ha estado esta mañana en la comisaría de la Ertzaintza para coger el material y “te hundes otra vez porque ves todo destrozado, el casco ensangrentado y te recuerda a lo sucedido”.

Al menos, dentro de la gravedad, Ánder está en casa. Eso sí, además de las graves lesiones, “le han quitado un año de su vida porque estaba en 1º de la universidad y el compaginar los estudios y la bicicleta no es fácil. Le habían quedado tres asignaturas para septiembre e iba a estudiar en verano. Esto le ha partido la temporada deportiva y el curso”.