LA OPOSICIÓN CONSIDERA QUE “HA FALTADO LIDERAZGO A LA HORA DE IMPULSAR EL PLAN ESTRATÉGICO CASTRO 2040” QUE SIGUE A LA ESPERA DE LAS CONCLUSIONES

LOS CONCEJALES HAN DEBATIDO TAMBIÉN SOBRE LOS POSIBLES USOS DEL SOLAR DONDE SE ESTÁ DESMANTELANDO IBERIA ASHLAND

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El Plan Estratégico Castro 2040 se presentaba en su día como uno de los grandes proyectos de legislatura. Se contrató una empresa redactora, se celebraron distintas reuniones, comisiones informativas y conferencias y se buscó la participación ciudadana. Las conclusiones de este Plan deberían conocerse ya. Sin embargo, desde que se celebró la última Comisión de Seguimiento el pasado mes de febrero, nada más se ha salido.

Sobre este tema han debatido hoy los concejales en Castro Punto Radio. La edil del PRC, Carla Urabayen, ha reconocido que “pensamos que en febrero se nos iban a presentar ya las conclusiones pero, por el  contrario, el concejal del área Alejandro Fernández se centró en seguir planteando modificaciones a la empresa redactora, que no entendía nada. Con todo, se llega a la conclusión de que hay que seguir trabajando en el documento. Todo pese a que el pliego de condiciones recogía un plazo de ejecución de 12 meses, que ya se ha cumplido con creces porque se adjudicó en 2020”.

Para el PRC, “el gran fallo es que ha faltado información a la ciudadanía, cuando se suponía que iba a ser un plan de todos. Al final, parece más bien un plan político de bajar a la realidad todas las ideas y proyectos que tenía Alejandro Fernández para esta legislatura”.

Eduardo Amor (CastroVerde) considera que “es difícil llegar a un documento de esta envergadura  cuando no conseguimos ponernos de acuerdo en cosas nimias del día a día”. Para este concejal, “se ha echado en falta un liderazgo y más empuje porque, cuando deberíamos haber abordado en febrero las conclusiones, lo que se hizo fue incluir nuevos conceptos”.

También la concejala del PP, Ana Urrestarazu, entiende que “ha faltado liderazgo, reflejo de lo que le está pasando al equipo de Gobierno en todo. Desde febrero no se ha vuelto a hablar del tema y eso es ejemplo de que la efervescencia con la que comenzó se ha acabado. El plan está en un punto muerto, con poco entusiasmo para sacarlo adelante y eso es perder tiempo y dinero”.

Alberto Martínez (Podemos) considera que “quizá la empresa redactora no esperaba que se le propusieran en febrero tantas modificaciones”, aunque ha reconocido que en el documento “falta concreción en algunos aspectos, como indicadores y datos. Por ejemplo, no se decía cuántas camas serían necesarias en residencia en 2040 o las matrículas en la guardería”.

Por parte del equipo de Gobierno, José Mari Liendo (Ciudadanos) ha dicho que “se empezó trabajando con mucha ilusión y con el consenso de todas las fuerzas políticas en que este plan era necesario. Con esa misma ilusión seguimos esperando las conclusiones y somos partidarios de tener un poco de esperanza”.

Por último, el concejal del PSOE, Pablo Antuñano, ha asegurado que “no tenemos que hacer las cosas con prisas dada la importancia del documento que va a decirnos cómo se va a desarrollar Castro en 2040. En febrero detectamos una serie de carencias y por eso se realizaron observaciones por parte de Alejandro Fernández. Estamos esperando las conclusiones y hemos exigido a la empresa que sea más concienzuda a la hora de abordar ciertos aspectos”.

Tanto Liendo como Urrestarazu han señalado que muchos de los aspectos a mejorar en Castro  “van a depender también de las relaciones con otras administraciones porque, por ejemplo, las competencias para dotar de suelo industrial son del Gobierno de Cantabria”.

La concejala del PP ha añadido que, desde su punto de vista, “antes que este Plan Estratégicos, tendríamos que aprobar un nuevo Plan General de Ordenación Urbana”.

IBERIA ASHLAND

Al margen de este asunto, los concejales han hablado sobre los posibles usos que tendría la parcela propiedad de Iberia Ashland, una vez se está procediendo al desmantelamiento de la fábrica y teniendo en cuenta las limitaciones que ahora marcan el río, la carretera y la inundabilidad de la zona.

Martínez aboga por “llegar a una cuerdo con la empresa propietaria, teniendo en cuenta que para ella va a ser difícil sacarle provecho a la parcela, para recuperar la ría con una zona verde de esparcimiento y ocio”.

Amor ha dejado claro que, “a día de hoy, ese terreno es de propiedad privada y no creo que su dueño lo vaya a soltar tan fácilmente porque, con las limitaciones de Costas, aún quedan 9.000 metros cuadrados aprovechables. Y que sea zona inundable no impide, sino que establece una serie de requisitos a cumplir”.

En la misma línea, Urabayen ha afirmado que “nosotros no podemos decidir sobre un terreno privado. Hay que ver, además, como queda esa zona una vez se han iniciado los trámites del Plan Especial de Brazomar, porque lo lógico es que deje de ser industrial”.

Liendo también entiende que “lo primero que hay que hacer es descartar de antemano el uso industrial de la parcela. A partir de ahí es privada. Si por nosotros fuera, se recuperaría para uso ciudadano”.

Antuñano ha aludido también al Plan Especial de Brazomar para, “entre todos, proponer qué queremos en toda esa zona”, pero también ha señalado la propiedad privada de la parcela de Ashland en concreto.

Por último, Urrestarazu ha insistido en la necesidad de “un nuevo Plan General de Ordenación Urbana y éste es uno de los casos que lo demuestran”. Con respecto al terreno de Ashland en particular, es partidaria de “ser prudentes porque es privado y, aunque se habla de que en su día fue del Ayuntamiento y la posibilidad de solicitar la reversión, no es algo que hayamos podido demostrar”.