LA PARROQUIA DE CASTRO PRETENDE DESHACERSE DEL PANTEÓN QUE TIENE EN EL CEMENTERIO Y TRASLADAR LOS RESTOS A SANTA MARÍA

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José Miguel Rodriguez Panteón de la Parroquia Cementerio

13 MARZO 2017 /

JOSÉ MIGUEL RODRÍGUEZ LÓPEZ DEFIENDE LA NECESIDAD DE MANTENER ESA CONSTRUCCIÓN, QUE “ES UNA JOYA”

La Parroquia de Castro cuenta, en el Cementerio de Ballena, con un panteón que alberga los cuerpos de unos 12 párrocos y sacerdotes, algunos sin identificar, que han formado parte de la historia eclesiástica de Castro. Se trata de una construcción que data de finales del siglo XIX, que se encuentra muy deteriorada y cuya concesión caducó hace 25 años sin que se haya renovado. Con el proceso de regularización puesto en marcha por el Ayuntamiento, la Parroquia debe acogerse a la normativa, al igual que el resto de vecinos.

Ha sido el exconcejal José Miguel Rodríguez, el que, en sus asiduas visitas al cementerio, se ha percatado de que “la tapa del panteón estaba abierta y que había bolsas con restos”. Tras interesarse por la situación con un párroco, “me dice que la Parroquia no se quiere hacer cargo de los pagos, que ascienden a miles de euros, y que los restos se iban a llevar a un osario común”. Ha reconocido que se quedó “estupefacto”, con lo que preguntó a la persona que lleva este tipo de asuntos en el Ayuntamiento y averiguó que “se les da la opción de prorrogar la concesión durante 5 años por un importe de 702 euros, con lo que mantener ese panteón, que es historia de Castro y una joya, supondrían 0,40 céntimos al día”. El Consistorio, “no cobraría los atrasos porque creo que es una normativa que han ideado dentro de ese proceso de regularización”.

La intención de la Parroquia, no obstante, es hacer restos con los cuerpos de esos curas y sacerdotes y que descansen, dentro de una urna, en alguna de las capillas de la iglesia de Santa María.

No está Rodríguez López de acuerdo con la decisión de la Parroquia de desprenderse de este panteón y entiende que “es un tema que no se puede hacer de tapadillo, sino que lo deben saber los feligreses, que no se pueden encontrar con que la opinión de los que hayan tomado la decisión, prime sobre la de miles de feligreses”.

En este sentido, desde la Parroquia consideran que el foro en el que deben informar sobre esta situación es en las misas del próximo domingo pero, “ahí no hay debate”.

Insiste Rodríguez en que “si esos cuerpos llevan ahí 130 años, ¿qué mal hace que continúen si forman parte de la historia de Castro?”

En caso de que finalmente esos restos se trasladen a la iglesia de Santa María, el panteón quedaría en manos del Ayuntamiento que, “calculo que, con buen criterio, lo que haría sería sacarlo a concurso, como todos los que queden libres”.

PANTEÓN DE CASTREÑOS ILUSTRES

Al margen de este asunto, el exconcejal se ha referido a aquellas tumbas en las que descansan personajes ilustres. Más concretamente, a aquellas cuya concesión no se ha renovado al no tener el Ayuntamiento manera de contactar con los herederos de las mismas. Cree que desde la Administración Local “se está actuando bien” porque “van a intentar conservar todas las lápidas que puedan y ubicarlas en la casa del antiguo guarda, que se acaba de rehabilitar, para que se puedan exponer”.

Una idea que propone Rodríguez López es “estudiar si fuera posible habilitar un panteón de personajes ilustres”.

Entre los nombres de estas personas, ha hablado, por ejemplo, de Eusebio de Salazar y Mazarredo y “pone en el panteón, Hijo de la Gran Cruz de Isabel La Católica, Caballero de San Juan, Diplomático Director de Política en el Ministerio de Estado, Consejero de Política Comisario Regio de Perú y diputado en varias legislaturas por el distrito de Laredo y otros. Nació en 1827 en Castro y murió en Madrid en 1871. También está un hermano suyo, José Marcelino de Salazar y Allendelagua Múgica y Butrón Salamanca, fue capitán de navío de la Armada Española, con Placa y Cruz de San Hermenegildo, Comandante de Marina del puerto de Castro”.

En una de las imágenes, el panteón que tiene la Parroquia en el Cementerio de Ballena.