LA UNIÓN DE CONSUMIDORES ACONSEJA A LOS CLIENTES DE VITALDENT QUE ACUDAN A SUS CLÍNICAS PARA ACLARAR LA SITUACIÓN

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Vitaldent en Castro

17 FEBRERO 2016 /

Después de que se haya conocido que la cúpula directiva de la red de clínicas Vitaldent, con su propietario Ernesto Colman a la cabeza, haya sido detenida por constituir “un grupo diseñado para eludir impuestos y blanquear dinero” y por un fraude superior a los 10 millones de euros a sus franquicias, hemos querido saber cómo quedan los franquiciados y también los clientes de esta firma, con sucursal en castro Urdiales.

Para ello hemos hablado en Castro Punto Radio con Francisco Bautista, de la Unión de Consumidores de Cantabria, que ha dejado claro que tanto franquiciados como clientes “pueden ser perfectamente víctimas de la conducta de esta marca”. En cualquier caso, “desde nuestra perspectiva, lo que nos preocupa, sobre todo, es la situación en la que quedan los consumidores y qué precauciones básicas o qué manera de obrar deberíamos observar en estos momento un poco de incertidumbre”.

Bautista ha empezado recordando que Vitaldent es una marca que, al parecer, no abre delegaciones sino que trabaja con la fórmula de franquicia y “cada franquiciado es un empresario que tiene sus clientes y su propia cuenta de resultados”. Esto “podría dejarnos, en principio, tranquilos porque, que al dueño de Vitaldent le haya pasado esto, no quiere decir que la clínica que está en nuestro municipio vaya a ser intervenida o le pasen cosas raras. No tiene por qué”.

Por tanto, “lo que podemos empezar a hacer es contactar con nuestra clínica, ver como están las cosas, asegurarnos de si nos van a seguir manteniendo los tratamientos y, si acaso nos dicen que quedan afectados de alguna manera o nos remiten a otros sitios distintos a ése, que nos lo pongan por escrito y nos digan a dónde tenemos que ir para seguir el tratamiento que tenemos, en muchos de los casos, pagado o financiado”.

Como ha detallado Bautista, “la financiación significa que ya has pagado al contado y tú te quedas pagando a la entidad financiera las cuotas correspondientes”. Si en algún momento a alguien se le suspenden los tratamientos y esos usuarios tienen una financiación en marcha, “tendremos que procurar defendernos, puesto que siendo el crédito al consumo una obligación accesoria respecto del contrato principal que es la prestación del servicio, y al dejar de prestarse el contrato principal, el crédito al consumo tiene que desaparecer también”.

En ese caso, “habría que presentar reclamación, contactar con la entidad de crédito y adiós muy buenas, reclámeselo usted a quién le dio el dinero”. Y es caso de dudas, “presentar la denuncia en el Juzgado, Policía, Guardia Civil o Consumidores”.

El que pagó al contado, “tiene que tener un recibo o algo. Si se suspende tratamiento, hay que contactar con el centro y ver qué es lo que está pasando y por dónde se mueven”.