DE LAS 210 PERSONAS ATENDIDAS EN EL PROGRAMA DE MEJORA DE LA EMPLEABILIDAD, 63 NO TENÍAN NINGUNA CUALIFICACIÓN Y 54 CONTABAN CON LA ESO

EL CONCEJAL DE EMPLEO Y LA ORIENTADORA DE ESTE SERVICIO HAN DADO DETALLES SOBRE SU FUNCIONAMIENTO 

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El concejal de Empleo, Pablo Antuñano, y la orientadora Iratxe Lataillade, han dado en Castro Punto Radio todos los detalles sobre el Programa de Acciones para Mejorar la Empleabilidad (AME) que se ha prestado en Castro durante el último año y que finaliza este mes. De hecho, no se atenderán ya nuevos casos, sino que “estamos cerrando los ya abiertos con las personas inscritas y los cursos que quedan por acabar”.

A partir de ahí “tendremos que hacer la memoria para justificar la subvención que se ha recibido del Servicio Cántabro de Empleo”. Una orden de ayudas que, según el concejal, volverá a salir en breve y a la que el Ayuntamiento se acogerá de nuevo para seguir prestando este servicio.

Lataillade ha explicado que en el programa, “trabajamos fundamentalmente con personas desempleadas de larga duración. Uno de los requisitos de la orden de ayudas es que, al menos el 50% de las horas de trabajo, se dediquen a estos ciudadanos”. A partir de ahí, “se puede atender a cualquier persona inscrita en la Oficina de Empleo o que trabaje menos de 20 horas a la semana”.

Al servicio ha habido gente que se ha acercado directamente a pedir información al Centro Juvenil El Camarote, que ha sido sede del programa, y otros “con los que nos hemos puesto en contacto nosotros a través de un listado de parados de larga duración que nos ha facilitado el Servicio Cántabro de Empleo”.

Como ha detallado Lataillade, “lo primero que hacemos es explicar en qué consiste el servicio y, si les interesa, se les da una cita en la que se hace una entrevista personal y se establece un diagnóstico individualizado de la situación de la personas y sus circunstancias personales y profesionales”.

En base a eso, “desarrollamos un itinerario con los aspectos en los que ese ciudadano quiere centrase”. Ha dejado claro que el programa “no tiene como objetivo la inserción laboral, sino mejorar la empleabilidad y, en este sentido, se trabaja mucho en materia de motivación y subida del autoestima porque no se puede conseguir trabajo si no estás bien”.

No obstante a lo anterior, “me ha sorprendido para bien el nivel de inserciones que se ha conseguido, con 97 personas que han encontrado trabajo de las 210 atendidas”. Son cifras “muy buenas teniendo en cuenta que ha sido un colectivo con circunstancias muy difíciles”.

De los 210 ciudadanos que han hecho uso del servicio, “63 venían sin ningún tipo de cualificación y 54 con la ESO o el Graduado Escolar”. Antuñano ha señalado que
“es importante la formación en el momento en el que estamos porque las empresas demandan, aunque sea, un certificado de la profesionalidad que demuestre que estás cualificado para desarrollar esas tareas”.

Se ha atendido, por otro lado, 47 personas con 30 años o menos, 76 de entre 31 y 45 años, un total de 67 de entre 45 y 60 años y 10 mayores de 60”.

Las mujeres “son también un sector de la población en el que se ha centrado la atención. Nos hemos encontrado con muchas familias monomarentales en las que es muy difícil que la madre, que está atendiendo a los niños, se ponga a trabajar. Es, a lo mejor, gente que no tiene familia extensa que les pueda ayudar. Hay una problemática por ahí importante que deberíamos solucionar”, ha dicho Lataillade.

Además del asesoramiento, apoyo y acompañamiento, durante el programa se han ofrecido “pequeñas píldoras formativas en función del perfil de cada persona. Se han llegado a realizar 18 formaciones en materias como logística, aplicación de productos fitosanitarios, carretillero, cajero de supermercado… Son muy cortos, de unas 20 horas. Píldoras para que de ahí pueda surgir otra acción formativa que se pueda realizar desde el Ayuntamiento o desde otros ámbitos”.