“LA NUEVA FASE DE OBRAS EN SANTA MARÍA, PROBABLEMENTE, SEA LA MÁS IMPORTANTE YA QUE SE GARANTIZA SU ESTABILIDAD ESTRUCTURAL”

ASÍ LO INDICA UNO DE LOS ARQUITECTOS REDACTOR DEL PROYECTO, QUE HA DETALLADO LAS INTERVENCIONES A REALIZAR

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Tras adjudicarse las obras de consolidación muraria y reparación de la cubierta de la Iglesia de Santa María hemos hablado en Castro Punto Radio con Alberto Alonso, uno de los arquitectos del estudio redactor del proyecto, Alonso y Barrientos Arquitectos, que se encargará a partir de ahora, de la dirección de obra.

Como ha detallado, “ya hemos comenzado a tratar con la empresa adjudicataria todo el trabajo previo de planteamiento de la obra, es decir, todo aquello que no se ve. Para enero, tienen intención de comenzar la colocación del andamiaje”.

El plazo de ejecución de los trabajos es de seis meses y debido a la época del año en la que comienzan, “la climatología va a ser fundamental y habrá días en los que no se pueda trabajar, teniendo en cuenta también en el enclave tan expuesto en el que se encuentra la iglesia”.

La labor de Alonso y Barrientos Arquitectos, como dirección de obra, será la de “revisar todos los trabajos y estar encima porque, en un monumento como éste, puede haber sorpresas a medida que vayan avanzando las intervenciones”.

Del mismo modo, “nos tendremos que encargar de realizar la memoria final de la restauración, documentando gráficamente todo lo que se haga y cómo se desarrolla”.

Como ha señalado Alonso, “esta fase de intervención es, probablemente, la más importante en cuanto estamos hablando de garantizar la estabilidad estructural del edificio, es decir, evitar que se pueda caer”.

Para ello, “se va a intervenir en todo el juego de arbotantes (24 en total) que aguantan los muros de la nave. Se van a coser estructuralmente y recuperar los morteros que la intemperie ha lavado. Estos arbotantes se apoyan en pilares y pilastras que están degradadas o, en algunos caso, desaparecidas y sobre las que también hay que intervenir”.

Por otra parte, “se va a recuperar el pasillo de sillería que hay alrededor del edificio, detrás de las columnas que aguantan los arbotantes”. También se actuará “sobre las cresterías de hormigón armado, que está cayendo provocando deterioros; y sobre la cubierta de la nave alta que tiene los pesebrones destrozados. Se intervendrá también en los desagües para evitar la entrada de agua”.