EL PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN ‘SLOW FOOD CANTABRIA’ EXPLICA EL SIGNIFICADO DE ESTE CONCEPTO DE ALIMENTACIÓN

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El presidente de la asociación ‘Slow Food Cantabria’, Jorge Mariscal, ha visitado hoy los estudios de Castro Punto Radio y ha dado detalles del significado de este concepto de alimentación y los objetivos que persigue el colectivo, que desarrolla y ampara una serie de proyectos, entre los que se encuentra ‘De Granja en Granja’.

La asociación, abierta a la participación de cualquiera que defienda el concepto de ‘slow food’, reúne a día de hoy, “a una serie de productores sostenibles o que quieren alcanzar una sostenibilidad más eficiente”. El único requisito es que “tienen que comenzar la elaboración desde la materia prima hasta la transformación del producto. Es decir, un quesero tiene que tener ganado y un viticultor un viñedo”. La idea es que “se conozcan y trabajen en colectividad para alcanzar proyectos más sostenibles y justos socialmente”.

Según Mariscal, “el consumidor ha perdido cierta confianza en los productos y espera ponerle rostro a los que los hacen. Por eso, perseguimos que puedan visitar a los productores, ver cómo trabajan y rescatar esa confianza”.

Ha afirmado que, “cada vez consumimos productos más sintetizados que, para poder desarrollarse y transportarse, requieren de conservantes que pueden alterar nuestra salud”. ‘Slow food’ es “más que una comida lenta y habla también de una manera de vivir. Ese momento que nos detenemos en la elección de lo que consumimos es lo que condiciona el tipo de producción que vamos a tener. A la larga vamos a ver una repercusión en nuestra sociedad, ecología y ritmo de vida”, ha dicho.

Y es que, a día de hoy, “en muchos casos, comer ya son casi segundos e incluso excluimos cenas o desayunos porque tenemos prisa. Todo va supeditado a esa forma de vida y estamos a tiempo de cambiarlo”. En este sentido, ha defendido que “cualquier producto que no requiere de una transformación también puede ser comida rápida en cuanto al tiempo que nos lleva prepararlo o consumirlo y no tiene por qué ser un preparado-cocinado”.

Mariscal ha asegurado, por otro lado, que “falta una cultura que permita proteger y defender un modo de vida que está relacionado con los alimentos”. Al hilo de este asunto, ha puesto como ejemplo uno de sus viajes a Italia. “En un pub de noche frecuentado por jóvenes, había un alto porcentaje de ellos con una copa de vino en la mano, algo que aquí es impensable porque lo hemos envejecido y lo relacionamos ya con personas más mayores. Si no conocemos y defendemos este tipo de cultura, difícilmente vamos a poder producir esos elementos”.

Precisamente ese conocimiento y dar información al consumidor es uno de los objetivos de esta asociación que cuenta con un Aula de Cultura Alimentaria. Por ejemplo, “hemos realizado una jornada sobre el pan en un horno de Reinosa en el que los participantes han podido ver cómo se elabora un pan de leña. Cuando la gente lo entiende, cambia su hábito de consumo”.

Toda la información sobre este colectivo ‘Slow Food Cantabria’, su labor y las jornadas que realiza se puede consultar en Facebook y en las páginas web www.slowfoodcantabria.es y www.degranjaengranja.es