EL RESPONSABLE DE LA AEMET EN CANTABRIA DEFIENDE QUE “LA PREDICCIÓN DEL TIEMPO NO ES UNA CIENCIA EXACTA Y PUEDE HABER ACIERTOS Y FALLOS”

LA SEMANA PASADA SE ANUNCIARON DOS ALERTAS AMARILLAS POR LLUVIA QUE NO FUERON TALES

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En los últimos días, uno de los temas más recurrentes en las tertulias de calle es el tiempo y los aciertos o fallos en las previsiones meteorológicas que realiza la Agencia Estatal de Meteorología.

Por ejemplo, el pasado 15 de septiembre, fiesta de la Bien Aparecida, se anunciaba una alerta amarilla por lluvias en la costa con hasta 40 litros por metro cuadrado en 12 horas a partir de las 10 de la mañana. En Castro cayeron finalmente 3,3 litros y todos al final del día.

Similar situación se dio el pasado viernes con otra alerta amarilla a partir de las 4 de la tarde con 15 litros por metro cuadrado a la hora. En nuestro municipio se acumularon 2,2 y fueron al final de la jornada.

Sobre esta cuestión hemos hablado en Castro Punto Radio con el responsable de la Agencia Estatal de Meteorología en Cantabria, José Luis Arteche. Ha afirmado que “esto no es una ciencia exacta, sino una predicción que se hace con métodos científicos, que tienen su grado de acierto y de fallo por muchas razones y no una causa única”.

Ha explicado cómo “días atrás, estaban rondado por la costa este americana los restos de un huracán que fue evolucionando hacia el norte del Atlántico como borrasca extratropical. Se estaba viendo que esa situación estaba alternado mucho la dinámica y, posiblemente, esto ha sido lo que ha estado haciendo cambiar la predicción. Había algo que hacía que los modelos fueran incoherentes de un día para otro”.

Ha insistido en que “los modelos que usamos son los mismos siempre y los que se usan en otros países. Hay veces en los que puede darse un aviso y no llover, pero eso no significa que siempre vamos a fallar y a los avisos hay que prestarlos atención. El que falle no significa que el método sea malo y no hay detrás una mala praxis. Es como cuando se hacen pronóstico en economía y muchas veces no se cumplen. ¿Quiere decir que los economistas son malos profesionales? No, quizá haya circunstancias que son menos conocidas y puede haber un pronostico erróneo. Se trata de que los fallos sean cada vez menos y en eso se trabaja”.