SÁMANO, OTAÑES Y MIOÑO SE QUEDAN SIN LA SUBVENCIÓN MUNICIPAL POR SU DEUDA DEL CANON DEL AGUA. LA SITUACIÓN DE ONTÓN ESTÁ POR RESOLVERSE

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Jose Mª Liendo valora Sentencia Agua Santi Berriolope en PR My.16

29 DICIEMBRE 2016 /

Hace varios días, la primera teniente de alcalde y presidenta del Consejo de Juntas Vecinales, Susana Herrán, se reunía con los alcaldes pedáneos y se comprometía a instar al departamento de Intervención a agilizar el pago de las subvenciones municipales correspondientes a este año 2016.

La propia Herrán ha confirmado a Castro Punto Radio que las aportaciones que corresponden a Santullán, Islares, Cerdigo y Oriñón están ya firmadas. Por el contrario, Lusa no percibirá esta ayuda por tener deudas con Hacienda y la Seguridad Social, lo mismo que Sámano, Otañes y Mioño, juntas afectadas por la situación del canon del agua.

Ontón también está en esa lista, pero su situación tiene la particularidad de que el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Santander dictaba un auto por el que suspendía la resolución del Ayuntamiento de Castro Urdiales que ordenaba a esta Junta Vecinal al reintegro de 232.901,64 euros, más intereses, a cuenta de la devolución de la ayuda entregada en 2009 a cambio de la cesión de las infraestructuras del agua.

Por tanto, el Ayuntamiento está estudiando todavía lo que sucederá con Ontón y si recibirá o no, finalmente, la subvención municipal.

Con este telón de fondo, el alcalde de Otañes, Santiago Berriolópez, ha reconocido en Castro Punto Radio sentirse, “otra vez, decepcionado por la inexistencia de cooperación por parte del Consistorio, que tiene armas suficientes. Si hubiera voluntad política, se podría hacer frente a este problema”.

No tiene dudas de que en torno al asunto del canon del agua “hay cuestiones que competen a la parte técnica”, pero insiste en que “si hubiera voluntad política se podría solucionar”. En este sentido, Berriolópez sigue defendiendo que “no me gusta la palabra subvención” y propone establecer una especie de Fondo de Cooperación, a través del cual las pedanías recibieran al año una cantidad del Ayuntamiento, “teniendo en cuenta, por ejemplo, criterios de población como se hace con los dinero que llega del Gobierno de Cantabria o de Estado”. Cree que “la única solución es cambiar la denominación de ese dinero” y entiende que “es tan sencillo como que se apruebe en Pleno el conceder a las juntas ese Fondo de Cooperación, por ejemplo”.

El pedáneo de Otañes ha vuelto a referirse a la voluntad política y, en este sentido, ha asegurado que tiene “línea abierta con Susana Herrán para hablar con ella cuando quiero y me da todo tipo de explicaciones”. No obstante, “el PSOE está dentro de un equipo de Gobierno, pero con una minoría”. No tiene dudas de que Herrán “ha hecho todo lo posible, pero dentro de su minoría”. Ha dicho que “si mañana tengo que recriminar algo al PSOE, lo voy a hacer pero, en este caso, tienen sus límites”.

Para terminar, Berriolópez ha sido claro a la hora de defender que “las juntas no vivimos de la subvención municipal” y ha asegurado que “el Ayuntamiento lleva años financiándose con nuestros recursos”. Así, “de impuestos directos, el Consistorio ingresa todos los años 500.000 euros de Otañes. Además, de 2000 a 2008 hubo un porcentaje altísimo de dinero que entró en el Ayuntamiento de Licencias Urbanísticas por construcciones que se hicieron en las juntas y no ha revertido a ellas ni un euro”.

Por su parte, el presidente dela Junta Vecinal de Sámano, José María Liendo, ha reconocido que “nosotros ya dábamos por hecho que no íbamos a recibir la subvención municipal de 2016” y entiende que “esto se resolverá cuando se dicte una sentencia con respecto a todos los juicios y las piezas separadas que se están llevando con respecto a este tema, tanto en el asunto global del canon del agua, como de la apelación que hemos hecho a las medidas cautelares”.

Sámano no ha recibido aún una notificación oficial que diga que se quedan sin esa subvención, “pero lo esperábamos”. De todas formas, “el dinero no lo damos por perdido, sino que lo vamos a tener que reclamar por vía judicial y, cuando se resuelva todo, si el Ayuntamiento tiene razón, no cobraremos pero, si tenemos razón nosotros, tendrán que pagarnos con los intereses correspondientes”.