TRAS DECLARARSE DESIERTA LA ANTERIOR LICITACIÓN DE LAS OBRAS PARA TAPAR EL SOCAVÓN JUNTO A SANTA MARÍA, VUELVEN A SALIR A CONCURSO SIN LA MURALLA MEDIEVAL

SEGÚN LA ALCALDESA, "LA RESTAURACIÓN DE ESTA ÚLTIMA SE CONTRATARÁ EN UN PRESUPUESTO Y AÑO POSTERIOR"

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La Plataforma de Contratación del Estado ha publicado una nueva licitación por parte del Ayuntamiento de Castro Urdiales de las Obras de consolidación y puesta en valor del puente histórico de 1881, de la calle 11 de Mayo y estabilización y reurbanización del entorno.

Ya el pasado mes de agosto quedó desierto este concurso por falta de licitadores, al no haber empresas interesadas por un presupuesto que consideraban bajo.

En este caso, el valor del contrato asciende a 244.413,37 euros, casi la misma cantidad que en la licitación anterior, pero se ha eliminado la restauración de la muralla medieval próxima a la iglesia de Santa María, con lo que la rentabilidad para las empresas parece mayor.

Tal y como ha indicado la alcaldesa de Castro Urdiales, Susana Herrán, en Castro Punto Radio, “las obras de la muralla deberán esperar y se convertirá todo el proyecto en un gasto plurianual. Se han revisado los precios al alza y se han separado las dos partes del mismo, quedando la segunda (la muralla) pendiente de dotar una partida presupeustaria”.

Las ofertas se pueden presentar hasta las 23:59 horas del día 3 de otubre en el Registro Electrónico de la Plataforma de Contratación del Sector Público.

El proyecto consiste en el rellenado del socavón existente, el desmonte de parte de los rellenos, desplazando hacia detrás el muro de contención, lo que facilita tanto el acceso al pie de la muralla, como la mejor visión y comprensión de la misma.

Recordemos que el puente histórico de 1881 es un elemento del patrimonio cultural con valor de resto arqueológico, por lo cual debe ser objeto de un tratamiento acorde a lo estipulado en la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria.

El arco es parte de un pequeño puente que conectaba la actual calle empedrada 11 de mayo con el matadero situado al borde del acantilado en la península de Santa María/Castillo-Faro, quedando en desuso al poco tiempo de su construcción por la creación en 1895 de la línea de ferrocarril minero que atravesaba la población hasta el cargadero de Castro-Alén.

Se rellenó el entrante hasta el propio puente y se construyó el túnel que atraviesa la explanada frente a la iglesia. Con el desmantelamiento del cargadero de mineral, hacia los años 60 del siglo XX, se amplió esa rampa sobre terreno ocupado anteriormente por la vía, tal y como se encuentra en la actualidad.

En los últimos años, la acción del mar sobre los rellenos bajo el puente ha favorecido el hundimiento del terreno y la formación del  socavón.

Infografías de los trabajos: