TRAS DOS AÑOS DE MONITORIZACIÓN EN LA IGLESIA DE SANTA MARÍA, “NO HAY SEÑALES PREOCUPANTES DE PROBLEMAS EN LA ESTRUCTURA”

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26 MAYO 2017 /

Hace algo más de dos años se colocaba en la iglesia de Santa María un sistema de monitorización que incluía la instalación de varios sensores, en diferentes puntos y alturas del templo, con el fin de estudiar el comportamiento de la estructura y su evolución en el tiempo.

Pasado ese periodo, ya se han realizado las primeras conclusiones y, en base a los datos recogidos, se deduce que, “de momento, no hay señales preocupantes de ningún problema estructural en la iglesia”. Así lo ha señalado en Castro Punto Radio Olga Roldán, jefa del Servicio de Arquitectura del Instituto de Patrimonio Cultural de España, organismo dependiente del Ministerio de Cultura, que ha recordado cómo “todo el sistema que se ha instalado adquiere una serie de datos, con lecturas cada hora, que se trasladan desde los sensores a una centralita en la que se acumulan. Todos los meses, la empresa que lo instaló, nos manda informes con los movimientos”.

Aparte de esto, se colocó una estación meteorológica para comprobar la acepción de viento en el edificio y el control de temperatura. En este caso, y de momento, “las conclusiones dicen que el viento no está dañando y que los movimientos que se producen están asociados a los cambios de temperatura y la humedad”.

Roldan ha dejado claro que “aún no ha concluido el informe completo. Son 36 meses y finalizará a principios del año 2018”. En cualquier caso, ha insistido en que, “de los datos que hemos ido viendo, se aprecia que de forma anual se repiten los ciclos y, por tanto, no ha habido movimientos preocupantes en la estructura”. Tampoco cree que en los próximos meses se vayan a producir. “A no ser que surja un movimiento inesperado en la tierra, en principio, sería una sorpresa que hubiera problemas ahora. Normalmente cuando hay algún inconveniente en la estructura, enseguida da señales”.

Si no hay problemas estructurales, “no hay ninguna evidencia de que hubiera que intervenir en la iglesia”. No obstante, “lo que sí advierten los informes es que hay una grave degradación de la piedra, sobre todo por la acción exterior que tiene el mar con la salinidad del ambiente”. Que no haya daños en la estructura “no quita para que haya que hacer una intervención de consolidación de la piedra”.

Unos trabajos que, en principio y como ha señalado Roldán, “debería acometer el titular del edificio, que es la Iglesia y que es la que está obligada a mantener en condiciones su patrimonio. Se puede colaborar desde la Comunidad Autónoma, como organismo competente una vez se transfirieron las competencias en materia de Patrimonio, o incluso, si se llega a algún acuerdo con el Ministerio, se podría hablar de alguna línea de colaboración. Todo eso está muy en el aire hasta tener concluidos los 36 meses del informe”.

En la imagen, los sensores colocados en Santa María hace poco más de dos años.